El Presidente del Directorio del Partido Nacional recibe hoy al Presidente electo, Dr. Tabaré Vázquez, con el propósito de escuchar la opinión de la fuerza política que triunfara en los recientes comicios acerca de las prioridades del próximo gobierno y la forma en que éste entiende su relacionamiento con el resto del sistema político.
Esperamos que comience un nuevo tiempo en la vida del país; el del nuevo Uruguay que comenzamos a construir en las elecciones internas con la ilusión de ganar las elecciones nacionales, el que estamos dispuestos a seguir alimentando aun bajo el gobierno de otro color político.
Tan dispuestos estamos que el paso largo y positivo lo dimos la noche del mismísimo domingo 31 de octubre, apenas tres horas después de conocido el resultado electoral, cuando nuestro candidato, Jorge Larrañaga, en nombre de todo el Partido Nacional, saludó personalmente al Dr. Vázquez en una actitud que nos enorgullece como blancos y como orientales.
Nos enorgullece porque una vez más, el Partido Nacional del respeto y de la tolerancia, el Partido de la convivencia pacífica, realizó un aporte fundamental para recrear ese ambiente en una noche de clima enrarecido, en la que a todos nos preocupaba la forma en que la ciudadanía y los adherentes de las diferentes colectividades iban a recibir el resultado electoral cualquiera fuera éste.
Sin embargo a partir de ese saludo, se bajaron los decibeles, se distendió el ambiente de festejo legítimo que había convocado a miles de compatriotas, y la jornada culminó sin los enfrentamientos y roces que muchos nos temíamos y que por cierto, nadie quería.
Pero además y muy especialmente, el saludo abrió las puertas al entendimiento nacional, por encima de las diferencias partidarias que por cierto y afortunadamente para la democracia, siempre van a existir.
No queremos para el Uruguay de los próximos años la frustración del divisionismo que vivimos en los últimos, de los que, me apresuro a señalar, no fuimos protagonistas en tanto siempre buscamos, como buscaremos en el porvenir, los entendimientos que ayuden a recuperar la credibilidad perdida y a hacer viables las profundas reformas estructurales que el país está necesitando.
El de Larrañaga fue un saludo sin pasado, porque en anteriores elecciones no se concretaron expresiones similares de parte de quienes no ganaron, y también por eso fue positivo. Fue un saludo con presente por la forma en que ayudó a culminar la jornada, y fue un saludo con mucho futuro en tanto abrió paso a posibles acercamientos que el país necesita y que el Partido Nacional, como en todas las horas, está dispuesto a buscar.
"Hay que ayudar al país, desde el llano, esa fue nuestra primera expresión al conocer el resultado electoral. ¿Cómo?, lo iremos instrumentando en los próximos tiempos en los entendimientos que aspiramos seguir construyendo desde el Directorio del Partido Nacional, junto a su Agrupación Parlamentaria. Porque también para esta tarea la unidad de nuestra colectividad política es fundamental para los próximos tiempos.