Mañana el banco central de los EE.UU. subirá tipos de interés

La Reserva Federal estadounidense (Fed) aumentará sin duda sus tasas mañana, alentada por las buenas cifras sobre el empleo, pero lo que más preocupa a los analistas es el resultado de la reunión siguiente.

El Comité de política monetaria de la Fed (FOMC) se reúne mañana para estudiar nuevamente el nivel de su tasa directriz de interés, actualmente fijada en 1,75%.

El banco central estadounidense se comprometió en junio a ajustar progresivamente su política monetaria, y desde entonces ha respetado concienzudamente este compromiso aumentando su tasa interbancaria de 24 horas (Fed funds) en cuarto punto en cada una de sus reuniones.

Para los analistas, no hay ninguna razón para que ocurra otra cosa el miércoles.

La Fed sin duda va a subir sus tasas el 10 de noviembre, estimó John Lonski de Moody’s Investors Service.

Una nueva alza de las tasas de 25 puntos base parece casi segura, aseguró por su parte Ethan Harris de Lehman Brothers.

El analista prevé también que el banco central reiterará su promesa de actuar de manera moderada.

ANTECEDENTES. Los economistas creen que el informe sobre el empleo publicado el viernes pasado será decisivo para la decisión de la Fed. Con 337.000 creaciones de empleos en octubre y fuertes revisiones al alza para los meses anteriores, el mercado laboral dio muestras de una mejora espectacular de su salud que le permite sumarse a la recuperación estadounidense.

Es seguro que eso pesa en favor de un nuevo ajuste monetario, estimó Sal Guatieri de BMO Financial Group. Pero la mayoría de los analistas ya tiene la mirada puesta en la reunión siguiente de la Fed.

El debate no tiene que ver con la reunión de esta semana sino con la de diciembre: ¿la Fed continuará con su ajuste monetario o hará una pausa?, se pregunta Harris.

Los responsables del banco central han reiterado que el ajuste monetario no era automático y que según las cifras económicas la Fed podría cambiar su decisión.

Hay muchos motivos para estas advertencias: algunos son estructurales, como el déficit fiscal o la debilidad de la tasa de ahorro. Otros son más coyunturales, como la disparada del precio del petróleo —que pesa sobre los márgenes de las empresas— y las incertidumbres vinculadas a Irak.

La moral de los consumidores cayó en las últimas semanas y la producción industrial se mantuvo decepcionante, al punto que una parte de los analistas espera una desaceleración del crecimiento a fin de año, lo que no juega a favor de una nueva alza de las tasas.

Pero las cosas podrían cambiar. El petróleo bajó un poco en los últimos días y la incertidumbre en torno a la elección presidencial en Estados Unidos se evaporó con la reelección de George W. Bush.

Si tenemos otro informe positivo sobre el empleo en noviembre, la Fed aumentará nuevamente sus tasas en diciembre, aseguró Lonski, que cree que las tasas de interés podrían terminar el año en 2,25%.

Una vez superado el nivel de 2%, ya se estará en un territorio más razonable en relación a los otros bancos centrales. Uno de los problemas de la Fed actualmente es que sus tasas son bajas al punto de ser casi molestas, opinó Diane Swonk, de Banc One. AFP

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