Biarritz (Francia) - Europa tiene actualmente un orden de prioridades en el que América Latina se queda fuera o es tratada con un paternalismo inaceptable, concordaron hoy responsables políticos latinoamericanos en la apertura del 5 Foro Europa-América Latina en Biarritz (suroeste de Francia).
"En este momento, América Latina no está entre las prioridades de Europa, que se concentra primero en la ampliación del bloque, luego en su Constitución, en su relación con Estados Unidos y en mirar a China e India como opciones comerciales", denunció el ex presidente colombiano Ernesto Samper (1994-1998).
El reciente bloqueo al anhelado acuerdo comercial entre Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Unión Europea (UE), la semana pasada en Lisboa, donde el texto propuesto no satisfizo a ninguna de las partes, mermó también el optimismo de los responsables presentes en Biarritz.
No obstante y según Samper, ambas regiones mantienen una serie de "coincidencias estratégicas" que permiten adivinar un futuro de mejores relaciones, entre ellas la apuesta por la solución pacífica de los conflictos, el respeto por los derechos humanos, la protección del medio ambiente o la cooperación como base de cualquier política de seguridad.
"Europa tiene una serie de problemas que le hacen pensar en sí misma, pero América Latina también puede aprender de estas dificultades. Por ejemplo, nosotros tenemos que dejar que mirar a Estados Unidos con admiración y odio al mismo tiempo y saber que tenemos que nutrirnos de Europa y su cultura", aseguró Marco Vinicio Cerezo Arévalo, ex presidente de Guatemala (1986-91).
Para el boliviano Enrique García, presidente de la Cooperación Andina de Fomento (CAF), las relaciones entre Europa y América Latina son asimétricas y se basan en un paternalismo del norte hacia el sur.
"Para bailar un tango hacen falta dos. Es muy fácil para Europa acusar a América Latina de corrupción, pero el viejo continente también merece sanciones en muchas ocasiones", aseguró, recordando que las políticas proteccionistas cuestan al año 300.000 millones de dólares, más que el total de la Ayuda Pública al Desarrollo (APD) mundial.
Según el ex ministro de Cultura español y escritor Jorge Semprún, gran parte de la culpa de que América Latina no esté entre los objetivos prioritarios de Europa la tiene España, que en los últimos años ha tenido una política exterior de "dudosos" rumbos.
"España no ha aprovechado sus relaciones privilegiadas con América Latina para ser el puente entre esta región y Europa, pero desde marzo de este año, su política exterior está orientada de forma diferente", aseguró, aludiendo al fin del gobierno de derechas de José María Aznar y a la llegada de los socialistas al poder.
En palabras de la ministra de Desarrollo Social de México, Josefina Vázquez Mota, América Latina necesita una Europa fuerte que "haga contrapeso" en este mundo hegemónico donde Estados Unidos es el "líder absoluto".
"La lengua oficial de las agencias de noticias es el inglés y el mundo se ve a través de la cámara de CNN. Es decir, Colombia es igual a drogas, Francia a quesos o España a flamenco", corroboró Samper.
En lo referente a las relaciones de México con Europa, Vázquez Mota elogió la importancia del acuerdo comercial bilateral firmado en el 2000 a la hora de fortalecer la equidad y el desarrollo, pero subrayó que a su país le está costando ser competitivo frente al viejo continente, sobre todo a su sector agropecuario.
"Los acuerdos no son fotografías, son progresos deben ser revisados diariamente para que cumplan las condiciones de justicia y equidad", concluyó.
AFP