El banco español BBVA no espera que un eventual triunfo del Encuentro Progresista suponga un cambio sustancial de la política económica, porque entiende que un gobierno de la coalición no tendría mucho margen de maniobra, para hacerlo, según el informe Latinwatch de la institución. El economista Ernesto Gaba, del BBVA, dijo a El País que para 2005 es posible un crecimiento de alrededor del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) por el arrastre estadístico de 2004, año para el que el BBVA aguarda un crecimiento de la economía uruguaya de cerca del 10%.
"Un crecimiento del 4% parece sustentable si se tiene en cuenta que algunos estudios muestran para Uruguay un crecimiento potencial del PIB del 3% anual y que Uruguay tiene un excelente capital humano y mejorando la acumulación de capital podría agregar un punto adicional de crecimiento por mayor productividad factorial", comentó Gaba.
Para el economista del BBVA, no es grave la situación de endeudamiento si se logra un crecimiento a largo plazo del 4% y un superávit primario del 3,5% del producto, dado además el respaldo que han dado a a Uruguay los organismos multilaterales que son los acreedores del 50% de las obligaciones del país. Tampoco habrá un daño a largo plazo al crecimiento el precio del petróleo, consideró.
Tras señalar que según las encuestas la izquierda se perfila como ganadora de las elecciones, el informe del banco sostiene que "no esperamos una ruptura significativa de la política económica seguida en los años recientes debido al escaso margen de maniobra que representa para el futuro gobierno temas como el endeudamiento externo y los compromisos asumidos con el FMI".
Para el BBVA, la inflación no debe ser motivo de inquietud porque los desvíos respecto a las metas oficiales son atribuibles a los mayores costos de la energía y a la evolución de los precios de algunos productos agropecuarios.
El BBVA cree que la depreciación del dólar se explica por los resultados positivos de la cuenta corriente que aumenta la oferta de divisas y por la política monetaria restrictiva del Banco Central del Uruguay que está provocando una menor demanda de dólares.