Efectivos del Distrito Sur detuvieron a un empleado de un carro de venta de chorizos ubicado en el centro de Montevideo que vendía drogas.
Tras una larga vigilancia, los policías detectaron que, mezclados entre panchos y chorizos al pan con pickles, también se ofrecía cigarrillos de marihuana. El procedimiento se inició tras una información recibida por los investigadores de ese Distrito y fue instrumentado contra un carro de chorizos ubicado en Río Branco y Uruguay.
Durante el operativo, los policías incautaron una mochila con 12 "palancas", y detuvieron a los dos empleados del carro de chorizo. Uno de ellos admitió ser el vendedor de la droga. Ayer la Justicia Penal dispuso el procesamiento con prisión de Edgar Adolfo Barrios, de 18 años, por un delito continuado de tráfico de estupefacientes.
MODALIDAD. La estrategia de usar un conocido sistema de venta para vender drogas no es novedad. El jueves 21, efectivos de la Dirección de Seguridad detuvieron en el centro de Montevideo a dos repartidores de pan que habían anexaado a su negocio la venta de cigarrillos de marihuana.
Los dos jóvenes recorrían a pie el centro capitalino con canastas repletas de pan y bizcochos que vendían en almacenes y autoservices. A los empleados de estos comercios, les ofrecían marihuana. A.M.S.S., de 24 jóvenes, reconoció ser el único autor del delito y fue procesado con prisión.