Los precios del petróleo se dispararon esta semana por encima de los U$S 50 el barril, alcanzando niveles históricos tras un proceso de aumentos imparables en los últimos meses.
Esa barrera se superó a principio de semana por primera vez en 21 años de historia de cotizaciones en el mercado de futuros de Nueva York, y el viernes el barril de crudo de referencia light sweet crude para entregas en noviembre cerró en un nivel inédito de U$S 50,12.
Fue la primera vez que el precio de cierre superó los U$S 50 desde que se inició la cotización de petróleo en el Nymex en 1983.
Ese nivel había sido franqueado el lunes, durante la sesión electrónica nocturna, cuando el barril alcanzó un récord absoluto de rueda de U$S 50,47.
En Londres, el barril de Brent terminó el viernes a U$S 46,62, cerca de su récord de U$S 46,80 alcanzado el martes.
La disparada del crudo en la semana tuvo lugar después de que un movimiento separatista amenazara con extender una guerra en la inestable región del delta del Níger, exigiendo a las grandes compañías petroleras y a los extranjeros abandonar la zona.
Es en esa región del delta donde se extrae la totalidad de la producción nigeriana de 2,3 millones de barriles diarios de petróleo ligero.
A esta circunstancia se añade toda una serie de incertidumbres para el mercado del petróleo: inestabilidad en Arabia Saudita, los recientes huracanes en zonas donde están implantadas plataformas petroleras, la violencia en Irak o los problemas financieros del gigante ruso de la energía Yukos. AFP