Washington - - El FMI llamó a los mercados emergentes, incluida América Latina, a continuar las reformas y las políticas económicas fuertes para aumentar la resistencia de sus sistemas financieros a los shocks domésticos y externos.
"Los países emergentes tienen que establecer una historia de políticas económicas consistentemente fuertes y reformas para mejorar sus perspectivas de retorno ajustadas al riesgo frente a los inversores internacionales, a fin de atraer flujos estables", aconsejó el informe anual sobre la Estabilidad Financiera Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Pero la implementación de políticas fuertes por sí sola no es condición suficiente en tiempos de inestabilidad financiera, advirtió. Según el FMI, las reformas del sector financiero "pueden ayudar a los mercados emergentes a reducir su dependencia del financiamiento externo volátil".
El informe indicó que existen señales preliminares de una recuperación modesta de la inversión extranjera directa (IED) en los mercados emergentes este año, tras los declives de 2002 y 2003. Los flujos de IED a América Latina se incrementaron significativamente en el primer trimestre de 2004 en relación al mismo periodo del año pasado, liderados por los flujos a Chile y México, y en menor medida a Brasil, según datos del Banco Mundial citados por el Fondo.
El Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), que reúne a 330 bancos internacionales, indicó el martes que prevé que los flujos privados a mercados emergentes alcancen este año casi 230.000 millones de dólares, el mayor nivel desde 1997, aunque advirtió que persisten incertidumbres, incluidos los altos precios del petróleo y el ritmo del alza de las tasas de interés.
Sobre la estabilización de los sistemas bancarios en Latinoamérica, el informe sostuvo que ésta es "sostenida" pero que la normalización total depende de un clima mundial favorable y de reformas estructurales para devolver solvencia a instituciones en crisis.
Los países que parecen preocupar más al FMI en este aspecto son Argentina, Uruguay y Venezuela. "El sistema bancario en Argentina se ha estabilizado pero permanece frágil. Sus perspectivas dependen críticamente de aumentar las ganancias, dada la falta de recursos del sector público y la falta de voluntad de los accionistas de invertir en los bancos argentinos", indicó.
"De manera similar, pese a cierto progreso en la reestructuración, el sistema bancario en Uruguay sigue siendo vulnerable a la necesidad de reestructuración continua del banco más grande", añadió.
Según el informe, la crisis política en Venezuela ha contribuido a "preocupaciones sobre la solidez del sistema bancario, donde debilidades pueden ocultarse en cierta medida por los controles del tipo de cambio y la tolerancia en las regulaciones".
Indicadores de solidez financiera citados por el informe señalaron que el sistema bancario brasileño "es sólido y las perspectivas han mejorado más a la luz de la recuperación económica".
El sistema bancario mexicano se ha fortalecido de manera constante, mientras la banca chilena "permanece robusta", se congratuló. El informe señaló que las condiciones del sistema bancario dominicano parecen haberse estabilizado pese a incertidumbres macroeconómicas, aunque aún se requieren esfuerzos para aumentar el capital.
Bolivia sigue siendo vulnerable a crisis de liquidez, aunque la sangría experimentada en sus bancos más temprano este año se ha detenido, agregó. En Ecuador, la consolidación del sistema bancario continúa pese a debilidades estructurales persistentes. "Sin embargo, el sistema permanece vulnerable a shocks externos y domésticos, que tendrían que ser absorbidos sin el beneficio de un prestamista de última instancia", advirtió.
AFP