Washington - Estados Unidos "está decidido a seguir a la ofensiva contra los terroristas", afirmó hoy el presidente del país, George W. Bush, al cumplirse el tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Bush dedicó hoy su alocución por radio de los sábados a los atentados, en un discurso que -por segunda vez en su mandato- optó por leer en directo desde la Oficina Oval en vez de grabarlo previamente.
Rodeado de su esposa, Laura, y familiares de las víctimas de los atentados, Bush recordó que tres años después "la guerra contra el terrorismo continúa y nuestra determinación se sigue sometiendo a prueba. Pero seguimos decididos y seremos pacientes hasta conseguir el éxito de una causa justa".
"El tiempo ha pasado, pero los recuerdos no desaparecen... recordamos la crueldad de los enemigos que asesinaron a los inocentes y se alegraron con nuestro sufrimiento. Recordamos tantas vidas buenas que terminaron demasiado pronto, y que nadie tenía el derecho de acabar", declaró.
Afirmó que Estados Unidos "es hoy más seguro que hace tres años, pero no está aún totalmente seguro", por lo que "seguirá en la ofensiva y perseguirá a los terroristas allá donde se entrenen, o duerman o intenten echar raíces".
Dijo que el país está decidido a "avanzar la democracia en el gran Oriente Medio, porque la libertad traerá consigo la paz y la seguridad que todos deseamos". "Cuando los pueblos de esa región reciban nueva esperanza y vidas dignas, abandonarán antiguos odios y resentimientos y los terroristas hallarán menos neófitos", prometió.
Previamente, el presidente y su esposa, junto con el vicepresidente, Dick Cheney, y la esposa de éste, Lynne Cheney, habían guardado un minuto de silencio en los jardines de la Casa Blanca en una breve ceremonia exactamente a las 9:46 (hora de Uruguay), el momento en que el primer avión secuestrado por terroristas se estrelló contra las Torres Gemelas en Nueva York hace tres años.
Hasta ahora, el presidente sólo había leído en directo su discurso radial en una ocasión, en marzo de 2002, al hablar desde la rosaleda de la Casa Blanca dentro de una ceremonia para marcar la entrada en vigor de una serie de medidas para estimular la economía.
EFE