La disputa de la Eurocopa en Portugal ya dejó sin cinco grandes al evento. En primera ronda se fueron Italia, Alemania y España. En cuartos de final le tocó a Inglaterra y a Francia, último ganador del evento en el 2000.
Varias son las razones por las cuales se produjeron esos resultados, inesperados para la gran mayoría de los aficionados.
La primera a tener en cuenta es la condición física en la que llegan las principales figuras de esos equipos, algo que ya se viviera en el Mundial 2002. Las extenuantes campañas en los equipos, que no solo juegan los torneos locales sino también las competencias europeas sin un descanso mínimo siquiera antes de los eventos de selecciones, pesan. En el caso de los jugadores del Real Madrid se suma el hecho de que por razones comerciales se hizo la pretemporada en China en condiciones inconvenientes, lo que no brindó la base física que se necesita para resistir una temporada intensa.
Hay otro motivo evidente, la mejoría de varios equipos que ya se notara en la clasificación para estas instancias finales en Portugal. Por eso no debe sorprender lo hecho por Grecia, República Checa, Suecia, Dinamarca. Portugal, que tiene muy buenos jugadores, contrató a un gran técnico como Scolari, Campeón del Mundo con Brasil en Japón 2002.
Italia apenas ganó un partido y en forma angustiosa, el último ante Bulgaria. Igualó antes con Dinamarca y Suecia. Lo mejor en muchos años fue lo que mostró en el primer tiempo con Suecia, que ganó 1 a 0 con gran labor ofensiva, dos puntas fijos, Cassano y Vieri, dos laterales que subieron mucho y bien, Panucci y Zambrotta, Del Piero de enlace, el empuje de los demás volantes. En el complemento debió suplir a titulares cansados y Trappatoni mostró su filosofía conservadora que permitió la reacción sueca y el empate. Le costó un disparate vencer a la ya eliminada Bulgaria y quedó afuera en sospechosa situación por el 2 a 2 final entre los escandinavos Dinamarca y Suecia, que dio para pensar mal.
Alemania hace rato que no es la misma de hace años, cuando vencía a todos en Europa por su fútbol y más que nada por su personalidad y carácter. En el último Mundial llegó más lejos de lo esperado con alguna ayuda referil. Fue eliminada por suplentes de Rep. Checa en un partido en el que solo Ballack mostró la categoría necesaria.
A España siempre le falta un real para llegar al peso. Tiene grandes nombres que no dan la talla en instancias decisivas. Precisan un tratamiento sicológico. Perdió bien con Portugal 1 a 0 tras hipotecar su chance al igualar con Grecia, partido que debió ganar por trámite.
Inglaterra perdió con Francia partido increíble. Ganaba 1 a 0 y Barthez le atajó un penal a Beckham. Ya en tiempo adicional Zidane hizo dos goles para el milagro. En cuartos cayó ante Portugal en definición por penales, en la que volvió a fallar Beckham.
Francia perdió ante Grecia 1 a 0 y confirmó su declinación. No tuvo a Vieira, de gran clase, y lo sintió. Hubo cansancio en jugadores claves como Zidane, Pires, Henri. Trezeguet jugó muy por debajo de lo habitual. Se habla del fin de la gran generación que ganó el Mundial 98 y la Eurocopa 2000, que se fue del 2002 sin ganar un partido en primera ronda.