El equipo económico revisará a partir de hoy con la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) los números del primer trimestre con la tranquilidad del cumplimiento de las metas fiscales y el mantenimiento de las proyecciones para el resto del año, en tanto que podrá exhibir el avance en las reformas del Banco República (BROU).
En las reuniones con el FMI el equipo económico deberá mostrar avances en la tercerización de la gestión de los fondos de recuperación de los bancos liquidados, Caja Obrera, Comercial y Montevideo. En la Carta de Intención aprobada en la segunda mitad de febrero se estableció que a fines de marzo este proyecto estaría en marcha.
Sin embargo debido a problemas de los que se acusan mutuamente el Banco Central y el sindicato bancario todavía no se entregó a los grupos precalificados la información para que hagan la oferta. Fuentes de estas empresas dijeron a El País que una posibilidad que se maneja en el mercado es que el Central pase a tercerizar sólo una parte de los activos en una primera etapa.
RECAUDACION. En el plano fiscal el ministro de Economía, Isaac Alfie, reveló hace tres semanas ante empresarios que las cifras preliminares a marzo mostraban un superávit primario del 3,5% del Producto Interno Bruto, cuando la meta para todo el año es de 3,2%.
Con una recaudación creciendo a niveles cercanos a dos dígitos y el gasto bajo control, en el Ministerio de Economía se evalúa qué hacer si la recaudación sigue aumentando y existen excedentes más allá de los necesarios para cumplir la meta. Cuando anunció la eliminación del adicional del Impuesto a las Retribuciones Personales a la mayor parte de los salarios —que según Alfie no generó preocupación en el FMI— el ministro dijo que la decisión no afectaba las metas fiscales e incluso reconoció que éstas podrían sobrecumplirse.
Fuentes de Economía señalaron a El País que con ese plus financiero se puede ir a una meta de superávit primario un poco mayor a la programada, o abatir tasas de tributos que el propio Alfie reconoció que están fuera de línea ante la recuperación de la economía. Este análisis seguramente estará en las reuniones con el FMI donde también estará presente la cada vez más grande presión política para flexibilizar el manejo fiscal debido al avance de la campaña electoral.