Marcha en Italia para pedir liberación de rehenes

ROMA | ansa

Las familias de tres rehenes italianos secuestrados en Irak hicieron ayer un llamado conjunto a sus compatriotas invitándolos a marchar hoy masivamente por la paz y la liberación de sus parientes.

Con este llamado, los familiares de los italianos quisieron dar una respuesta al reclamo de los captores que el pasado lunes dieron cinco días de plazo para que se organice una protesta contra la política del gobierno italiano en Irak. La iniciativa fue recibida con comprensión por la mayor parte de los políticos que decidieron, sin embargo, mantenerse afuera de la marcha para no ceder a lo que consideran un chantaje de los rebeldes iraquíes.

La manifestación comenzará a las 17.00 locales en el Castel Sant’Angelo, a orillas del río Tíber, y luego se encaminará hacia la Via della Conciliziane (la calle que lleva al Vaticano) para llegar hasta la plaza de San Pedro.

El cortejo, se precisó, deberá detenerse en territorio italiano, es decir en la plaza Pío XII, en el límite con la Santa Sede, pero las familias esperan que el Papa pueda tener un gesto, como asomarse a la ventana de su estudio particular.

PROCLAMA. "Pedimos a todos los que quieran participar que marchen junto a nosotros por la paz para que no oigan más los llantos, los lamentos de los niños que sufren, la desesperación de los padres por los hijos que no volverán más, la soledad de las mujeres que perdieron a sus maridos", dijo a la prensa Francesco Cupertino, hermano de uno de los rehenes en su llamado.

Por su parte, Antonella Agliana, hermana de otro secuestrado, afirmó que "seremos seguramente numerosos en la marcha que no debe asumir color político porque es una iniciativa que partió de las familias, para que nuestros muchachos sean liberados".

También Angelo Stefio, padre del tercer rehén, invitó a los romanos a participar en la marcha por la liberación de los secuestrados.

Los familiares de los secuestrados concluyeron su llamado con un recuerdo al cuarto rehén, Fabrizio Quattrocchi, asesinado en Irak dos días después de su captura, hace ya más de dos semanas.

Sobre la hipótesis de un encuentro con el papa Juan Pablo II, Stefio confirmó haberlo pedido pero explicó también que se trata de una solicitud imprevista y que quizás no podrá aceptarla a raíz de sus numerosos compromisos.

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