MADRID
El próximo 27 de mayo ya no quedará ningún soldado español en territorio iraquí porque, para esa fecha, todos los efectivos habrán vuelto a España o se encontrarán en tránsito hacia este país.
Así lo aseguró ayer el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una intervención en el Parlamento para explicar su decisión de retirar las tropas desplegadas en Irak, una medida, subrayó, adoptada "con responsabilidad", "sin improvisación" y sin relación con "cualquier otra circunstancia", en alusión a los atentados del 11 de marzo en Madrid.
Fue una decisión, señaló, tomada tras contactar con EE.UU., Francia, Reino Unido, los países iberoamericanos que tienen tropas en Irak y diversas naciones árabes y después de llegar a la conclusión de que era "radicalmente imposible" que la ONU se hiciese cargo del control de la situación antes del 30 de junio.
Según el socialista Rodríguez Zapatero, hasta el 27 de mayo "permanecerán en zona de operaciones efectivos españoles dedicados a la seguridad y a los cometidos de mando, apoyo y logístico directamente relacionados con el repliegue".
"No debimos ir a Irak y, por ello, debíamos volver cuanto antes". subrayó el jefe del Ejecutivo, quien lamentó que el anterior Gobierno de José María Aznar decidiera enviar tropas allí sin contar con el Parlamento.
Una visión diametralmente distinta fue la del líder del PP, Mariano Rajoy, quien aseguró que Rodríguez Zapatero ha "engañado" al Parlamento y la comunidad internacional con su "precipitada e insolidaria" decisión, que es perjudicial para la lucha antiterrorista y "daña nuestra credibilidad internacional". EFE