SILVIA PEREZ
Antes de viajar a Uruguay para el partido frente a Venezuela, Diego Forlán le había pedido autorización a Alex Ferguson, el técnico del Manchester United para quedarse tres días en su país. Y Ferguson le otorgó el permiso.
Al igual que el resto de los jugadores que militan en equipos europeos, Diego está habituado a emprender el regreso enseguida, como mucho al otro día, por eso esta vez se había hecho una gran ilusión con la posibilidad de disfrutar, al menos un poco más, de su familia y sus amigos. Sin embargo, la derrota frente a Venezuela por 3 a 0, empañó un poco la estadía del futbolista del Manchester: "no me fui para afuera ni nada, estuve acá en Montevideo, con la familia y los amigos. La verdad mi visita no fue lo que esperaba. Me había imaginado quedarme después de una victoria, con la gente contenta, y resultó todo lo contrario. Durante estos días he visto la bronca de la gente y es entendible. Mucha gente se acercó a hablarme, tanto conocidos como hinchas. Muchos le echaban la culpa al técnico y otros, a nosotros. Al menos los que me crucé yo estaban divididos, creo que 50 y 50. No entienden que la culpa no es ni de unos, ni de otros, es de todos. No hay que apuntar a nadie. Yo traté de explicárselo, bueno, al menos a los que me hablaban bien. Depende quien sea. Si me hablan mal, ni los escucho y sigo caminando. Por suerte siempre estaba acompañado de mis amigos o de mis familiares, entonces era más fácil. Yo entiendo que me quieran dar su opinión. Es respetable y entendible, pero si lo hacen mal, no les contesto. Por suerte hubo algunas personas que me miraban, pero no estaban seguros si era yo, porque saben que, generalmente, nosotros nos vamos enseguida. De esos me salvé. Y otros, me miraban pero no se animaban a decirme nada, de todos modos yo notaba la bronca en la mirada".
Con respecto a si el paso de las horas le había hecho ver las coas de otra forma, Forlán aseguró que su lectura del partido no ha cambiado: "es la misma. A veces uno mira las imágenes por televisión y se le presentan las cosas más claras, pero sinceramente casi no vi nada. Sólo los goles y poca cosa más. Una jugada del Cheva al final del primer tiempo. No vi mucho, pero no fue porque no quisiera revivir el partido, simplemente no se dio. Cuando ponía la tele, lo único que veía eran los goles. La verdad, estuve tratando de disfrutar con mis amigos y mi familia".
Diego, integró junto a Recoba, Chevantón, Pandiani y Diego López, el último contingente celeste en llegar a Montevideo, apenas 48 horas antes del partido. Sin embargo, el delantero no puso eso como excusa: "puede influir, pero depende cómo llegue cada uno. Si jugó ese fin de semana puede estar más cansado o dolorido por algún golpe. El viaje es largo y cansador y puede influir un poco, pero no es determinante y esa no fue la causa de la derrota. No se jugó bien y además, Venezuela había estudiado muy bien a Uruguay".
A propósito de la falta de actitud de los jugadores, algo que se viene discutiendo desde que terminó el partido frente a los caribeños y que incluso, algún futbolista celeste admitió, Forlán dijo: "cuando se pierde y hay tantas cosas en juego, como la conducción de Carrasco, se pueden sacar cosas del contexto con que se dijeron. Cuando está todo eso en juego suelen pasar esas cosas. Se sacan de contexto palabras y resulta que cuando se dijeron no fueron tan así. No puedo hablar mucho porque no escuché las declaraciones de Pandiani, sólo me las comentaron. Habría que preguntárselo a los que lo dijeron, de repente quisieron decir otra cosa. A mí ya me pasó en Argentina, que hacés una nota y terminan poniendo un título que sacan del contexto y el que queda mal es el jugador. De todas formas, yo no creo que hubo falta de actitud, lo que pasa es que ellos empezaron a jugar bien y no pudimos controlarlos. Dicen que no tuvimos la misma actitud que frente a Bolivia, pero era otro partido. La actitud es siempre diferente según el partido. No todos los partidos se presentan de la misma manera. No se trata de falta de ganas, sino de otra cosa".
Las gestiones que Forlán había hecho con el técnico del Manchester para quedarse, fueron fructíferas, pero sólo en parte. Pudo estar con sus amigos, sus familiares y hasta con su novia argentina que lo acompañó los dos primeros días, pero no pudo disfrutar de la alegría de la gente.
"Nada va a cambiar por esto"
"Volver al club, después de haber perdido frente a Venezuela o a cualquier otro rival por 3 a 0 me jode como uruguayo, pero no me perjudica en nada más. Si algún técnico cambia de opinión con respecto a sus jugadores por algo como esto, es una falta de respeto. A mí, en lo personal, en mi equipo no me afecta, ni las cosas van a cambiar por haber perdido este partido. En Europa saben bien que no es fácil viajar, jugar y volver. Allá se viaja constantemente, pero los viajes son cortos e igual afectan, por eso saben que esas cosas no son fáciles. Claro que no es lo mismo cuando uno vuelve después de ganar, pero no creo que uno se desvalorice, ni que las cosas cambien por esto".