Denuncian falla en controles de plomo en centros del MSP

| Un niño de un año y medio está internado hace un mes con nivel alto de plomo en sangre que no logran revertir

Existe una deficiencia en la prevención de los casos de plombemia que se localiza en los centros de atención a la salud del Ministerio de Salud Pública (MSP), donde no se están realizando los exámenes preventivos como se debería, aseguró a El País Elena Queirolo, pediatra encargada de la Policlínica destinada a controles de plomo ubicada en el Pereyra Rossell.

La médica puso de ejemplo el caso de un niño que actualmente se encuentra internado en la clínica presentando un cuadro muy grave de 64 microgramos de plomo por decilitro de sangre, y advirtió que si hubiera sido interceptado a tiempo se habría podido revertir sin inconvenientes.

Este niño de dieciocho meses de edad, hace casi un mes que permanece internado y los médicos no han logrado revertir el cuadro y hacer descender el índice de plomo en sangre, que se considera con riesgo de muerte a los 70 microgramos.

Queirolo explicó que se trata de un caso muy complejo, que presenta una complicación hepática que hasta el momento no se ha podido determinar si es consecuencia del plomo en su sangre o de un cuadro que presentaba el niño con anterioridad. Señaló que se encuentran esperando los diagnósticos de algunos especialistas para evaluar cómo continuar el tratamiento de ese niño.

La especialista agregó que en el caso concreto del pequeño no se le realizó el control de plombemia en el tiempo debido, control que corresponde a los centros de salud locales. Los padres se acercaron directamente a la policlínica ubicada en el Pereyra, que está destinada a atender los casos más graves que son derivados luego de que se realizan esos controles locales.

"Este niño tendría que haber sido monitoreado desde el principio y no se hizo", subrayó. Añadió que "el primer nivel de atención a la salud, lo que corresponde a la prevención, no está funcionando como debería".

La médica señaló que si bien la policlínica que coordina ha tenido muy buenos resultados en revertir los casos más graves de casi 600 niños en los últimos años, la falla en la prevención desencadena casos como éste, que podrían haberse evitado.

El niño que permanece internado en el Pereyra Rossell vive en el barrio 25 de Agosto, en las inmediaciones de Terminación y Foch, una zona de asentamientos cuya tierra esta impregnada de plomo, explicó la pediatra.

Varios niños de ese asentamiento ya han sido atendidos por la policlínica con buenos resultados.

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