RAUL TAVANI
Cuando Alejandro Lembo estaba en Nacional, ante una lesión suya que lo radió de algunos partidos, Daniel Carreño se la jugó con Fernando Machado para que le diera una mano. Más que una mano, Machado le dio un brazo, ya que no defraudó.
El capitán fue transferido al Betis de España y el puesto de zaguero derecho fue para el ex wanderista. Allí creció y en pocos encuentros pasó a ser un referente del equipo. Pero luego llegó el partido contra Liverpool, el de los líos y las provocaciones, y el Tribunal de Penas lo sancionó con cinco fechas de suspensión. Ya pagó tres, le quedan dos y es uno de los futbolistas que más extrañan los tricolores. Incluso en alguna oportunidad se le preguntó al técnico; "¿Machado es el ‘5’ que necesitan?" y la respuesta fue: "sí, ¿y cómo tapo el fondo?".
—¿Cómo es tu vida sin poder jugar?
—Al principio la fui llevando, pero con el correr de los días es difícil exigirse en los entrenamientos, sabiendo que cuando llega el fin de semana uno ni siquiera tiene la posibilidad de estar en el banco de suplentes. Ya llevo tres semanas afuera de la cancha y esto que estoy viviendo no es sencillo. Pero hay algo que me motiva y es el clásico, ese será el partido de mi regreso, si es que el técnico me tiene en cuenta. Entonces, pienso solamente en ese encuentro. Por lo tanto, tengo una ventaja sobre mis compañeros, ya que mientras ellos tienen que pensar en el rival más próximo, yo voy juntando cada vez más ganas y mi pensamiento es solamente Peñarol, ya que será el primer rival que deberé enfrentar. Por eso, pensando en el clásico, cada día entreno más fuerte.
—¿Pensaste que la espera en el tiempo sería tan larga?
—No ligué nada, ya que se había dicho que podían haber algunas fechas entre semana, pero luego no se concretaron. Entonces, al jugarse el Torneo Clausura solamente los sábados y domingos esto no se termina más. Pero no importa, estoy como un león en la jaula, desesperado por salir a la cancha. Estoy juntando más ganas y volveré con todo.
—El domingo 19, cuando Nacional solamente empató con Defensor Sporting y Peñarol perdió con Tacuarembó, ¿cómo lo viviste?
—De tarde cuando jugaron ellos (Peñarol) no quise ni escuchar la radio para no secar a Tacuarembó. Después, cuando me enteré que habían perdido me dije: ‘todavía los tenemos ahí’. Además, esta película se va a repetir.
"Si hay lío me hago el gil"
—Seguramente, antes o durante el clásico te buscarán nuevamente, ya sea en declaraciones o en el mismo partido.
—Dos veces no me quemo con agua caliente. En cuanto a las declaraciones no entro en ese juego y si en un partido hay lío, me hago el gil y arranco para otro lado. De las cosas malas siempre es bueno aprender. Esta sanción la tomo como un castigo que me dio el Tribunal de Penas, por lo tanto, me cuidaré al máximo. Lo bravo es en las incidencias que se pueden dar en un partido, ya que en el puesto que juego yo, siempre uno está expuesto a una jugada fuerte. Lo importante es tratar de portarse bien y, sin ser una señorita, no salir del límite reglamentario.