CIUDAD DEL VATICANO | AFP, AP y EFE
A la misma hora en que fue elegido Papa hace 25 años, Juan Pablo II reiteró ayer su deseo de seguir asumiendo la "responsabilidad que Dios me ha confiado", mostrando su decidida voluntad de proseguir al frente de la Iglesia pese a frágil salud.
"A sabiendas de mi fragilidad humana, Jesús me anima a responder con confianza como Pedro: ‘Señor, tú sabes todo, tú sabes que te amo’. Y me invita a asumir la responsabilidad que El mismo me ha confiado", afirmó Juan Pablo II en la misa solemne con la que celebró en la Plaza de San Pedro del Vaticano su cuarto de siglo al frente de la Iglesia católica.
Mientras en Roma empezaba a caer la noche, el Papa habló al pueblo con voz firme y clara, y leyó casi todo el texto de su homilía en la que recordó el momento de su elección y su decisión, tras vacilaciones iniciales, de aceptar el honor. Pidió apoyo para proseguir su misión, pero encomendó su destino a Dios.
EMOCION Y TRISTEZA. Ayer el Pontífice, vestido con la casulla dorada, presentaba un buen aspecto físico, dentro de sus limitaciones. Llegó a la plaza en medio de los aplausos de más de 50.000 personas, venidas de todo el mundo.
La emoción y también la tristeza reinaban en la tarde en la Plaza de San Pedro durante la misa.
Las banderas de más de 100 países, muchas de América Latina, enarbolaban en la plaza, mientras lágrimas de alegría y de conmoción se registraban en los varios grupos de fieles polacos, entre los más numerosos.
La solemne ceremonia, concelebrada con 149 cardenales, vestidos con sus tradicionales hábitos rojos, resultaba casi cinematográfica, gracias también a los cerca de 25.000 tulipanes multicolores que adornaban el altar.
La voz del Papa, a ratos débil, se perdía entre la multitud y sus largos silencios terminaban por inquietar a los creyentes, que intentaban darle confianza y apoyo con sus aplausos y vitoreos.
"Está débil, evidentemente, como lo ha estado desde hace algún tiempo. Está dolorido", admitió el cardenal Theodore McCarrick, arzobispo de Washington DC.
Los 25 años del Pontificado de Juan Pablo II han vuelto a desatar en los medios, y entre algunos religiosos, la posibilidad de su renuncia en caso de que su salud se agravara. Pero los fieles reunidos ayer en San Pedro consideraban que el Papa no debe abandonar su ministerio.
"Ese asunto no nos compete. Cristo no se bajó de la cruz", explicaron dos peregrinos franceses.
PLEGARIA. Juan Pablo II ofició la misa solemne y leyó parte de la homilía. Como ya es habitual, para no fatigarle, él leyó los primeros párrafos y luego prosiguió el "número tres" del Vaticano, el arzobispo argentino Leonardo Sandri.
El Papa Wojtyla retomó el discurso para leer una plegaria que había preparado para la ocasión y que emocionó a los presentes.
"A ti, Señor, ofrezco los frutos de estos 25 años de ministerio al servicio del pueblo que me has confiado. Perdona el mal realizado y multiplica el bien, todo es obra tuya y toda la gloria es tuya. Te presento de nuevo a quienes pusiste en mis manos. Toma sobre tus hombros a los débiles, cura a los heridos y cuida a los fuer-tes", dijo.
"Te renuevo la ofrenda de mí mismo, del presente y del futuro", añadió el Papa, que agradeció a Roma y a todo el mundo la ayuda que le han prestado y pidió a todos sus fieles que sigan rezando por él.
"Sólo Dios sabe cuántos sacrificios, plegarias y sufrimientos han sido ofrecidos por mí. Os pido que no interrumpáis esa gran obra de amor. Os lo pido de nuevo, ayudad al Papa a servir al hombre y a toda la Humanidad", solicitó.
Mensajes para el pontifice
Carlo Azeglio Ciampi | Presidente de Italia
"Habéis elevado la voz en defensa de las naciones pobres, de los débiles y los oprimidos; os habéis esforzado al máximo para que la política respete plenamente los valores éticos fundamentales; habéis advertido inequívocamente sobre la importancia del diálogo entre las religiones y la cultura como una herramienta para prevenir nuevos conflictos mortíferos".
Lech Walesa |
Ex Presidente de Polonia
"Yo había trabajado durante 25 años en la oposición, luchando duramente contra el comunismo, pero estaba cada vez más cansado. Había reunido a unas pocas docenas de personas y había muchos grupos como el mío, pero siempre muy reducidos... La llegada del Santo Padre despertó al pueblo, estimuló su espíritu, le insufló valentía".
George W. Bush |
Presidente de Estados Unidos
"Su Santidad ha consagrado su existencia a compartir las enseñanzas de Dios y ocuparse de los necesitados... Mostró al mundo no sólo el esplendor de la verdad sino también la fuerza de la verdad para triunfar sobre el mal y modificar el curso de la historia. Estados Unidos y el mundo han sacado provecho de su sabiduría, su dirección y su fe".
Los motivos de miles de peregrinos
CIUDAD DEL VATICANO
¿Por qué vinieron de distintos puntos para asistir a la conmemoración?
Muchos hicieron la peregrinación porque se sintieron afectados personalmente por el Pontífice en algún momento.
"Es el Papa del pueblo. El motivo por el que hay tanta gente aquí es que la gente siente que lo conoce personalmente", comentó el hermano Isaiah. "No es un Papa de puertas cerradas".
El Pontífice más viajero de la historia ha dejado esa impresión de familiaridad con sus visitas a 129 países y sus numerosos escritos. Los peregrinos han respondido a la recíproca con presencia masiva en sus visitas a México, Brasil, Polonia, Filipinas, Irlanda, Estados Unidos y muchas otras latitudes.
APLAUSO. Mientras el Sol se ocultaba detrás de los santos que coronan las terrazas de la Basílica de San Pedro, la multitud rompió a aplaudir cuando el frágil Juan Pablo apareció transportado en su sillón rodante rumbo al altar.
Teresa Ciszewska, compatriota del Pontífice, recordó que hace 25 años una amiga corrió a contarle que un polaco había sido proclamado Papa. Entonces madre joven, corrió con su marido y su hijito de un año a la casa de otra amiga para seguir la noticia por televisión.
"Un sacerdote amigo mío había sido alumno suyo. Pronosticó que ‘será muy importante’", recordó la mujer.
La coronación de Karol Wojtyla conmovió a los líderes comunistas, que lo habían considerado el menos politizado de los prelados de Polonia, pero inmediatamente inspiró a los devotos polacos a desafiar el régimen opresivo.
Thomas Huber, estudiante de seminario en Austria, dijo que Juan Pablo fue su inspiración.
"Lo he visto en nueve audiencias privadas. Tiene un carisma que impresiona a la gente, incluso a los que no son católicos ni siquiera religiosos. Por una parte es paternal. Además tiene un aura especial que se hace sentir", comentó.
Para Luka Frizza, un niño romano de 10 años, el Papa ha sido una presencia constante, una característica de la capital italiana.
Su abuela contó que cuando el niño tenía cinco años, el Papa visitó su parroquia. "Sí", recordó el pequeño. "Cuando pasó a mi lado me palmeó la cabeza". AP