La selección uruguaya mostró de nuevo su juego ofensivo y aplastó futbolísticamente a un mediocre combinado de México, pese a que el resultado no refleja ese trámite.
La explicación: el arquero mexicano Oscar Sánchez y la falta de definición de la delantera celeste.
Los tantos celestes fueron ambos convertidos por Diego Perrone (26´ y 62´), el único "repatriado", junto con Vicente Sánchez, que fue convocado para el encuentro.
El equipo de Juan Ramón Carrasco funcionó muy bien colectivamente, con algunas figuras individuales como Marcelo Sosa en la mitad de la cancha, Joe Bizera en la zaga o Horacio Peralta arriba.
El partido se disputó en el remozado estadio Soldier Field de Chicago. y le servió a Carrasco para continuar con su prédica de buen fútbol de cara a los partidos del mes próximo por Eliminatorias ante Chile y Brasil, así como para evaluar jóvenes valores que puedan integrar el plantel Sub 23 que jugará el Preolímpico de Chile, del mes de enero.