GINEBRA | AFP y ANSA
Los cancilleres de los cinco países miembros permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU coincidieron ayer en Ginebra en entregar "cuanto antes" el poder a los iraquíes, aunque no lograron disimular sus profundas discrepancias sobre cómo y cuándo alcanzar ese objetivo común.
"Compartimos todos el deseo de entregar cuanto antes el poder a los iraquíes", declaró el secretario general de la ONU, Kofi Annan, al concluir la reunión de cuatro horas que mantuvo con los cinco cancilleres para intentar definir el papel de la ONU en Irak.
En rueda de prensa, el secretario general puso de relieve las convergencias entre las cinco potencias y dejó al margen las divisiones, evitando dar precisiones sobre la significación exacta de las palabras "cuanto antes".
La coalición (Estados Unidos y Gran Bretaña) y el llamado clan de la paz, integrado por Francia, Rusia y China, tienen una noción diferente del tiempo que consideran necesario para la entrega del poder en Irak por parte de las fuerzas de ocupación que derrocaron en abril pasado al régimen de Saddam Hussein.
"Estamos comprometidos (...) a devolver la autoridad a los iraquíes (...) lo más pronto posible, pero de una manera razonable", declaró el secretario de Estado, Colin Powell.
A su vez, Colin Powell, juzgó "totalmente irreal" el calendario francés para restituir a los iraquíes la plena soberanía de su país, tras la invasión y ocupación anglo-estadounidense.
PROYECTO. El plan francés fue expuesto por el canciller, Dominique de Villepin, en una entrevista al diario Le Monde, y prevé el pasaje dentro de un mes del poder a un gobierno provisorio, un proyecto de Constitución en un año y elecciones en la primavera boreal de 2004.
"Después de todo lo que hemos invertido no podemos hacerlo. Estamos de acuerdo en restituir la soberanía a los iraquíes, pero sólo cuando haya condiciones para ello", afirmó Powell.
Powell y de Villepin se mostraron de buen humor ayer mientras ambos charlaban al descender las escaleras mecánicas del hotel juntos, tras el almuerzo de trabajo.
Tras la reunión y antes de viajar a Bagdad, el jefe de la diplomacia estadounidense se mostró más cauto y dijo que abandonaba Ginebra "alentado por los varios puntos de convergencia" hallados entre los cinco países, pero también reconoció "la persistencia de dificultades y divisiones que todavía tienen que ser negociadas".
Villepin, por su parte, también se esforzó en poner de relieve lo que unía a los cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad. "Hemos viajado a Ginebra para buscar soluciones y no crear nuevos problemas", declaró.
Mejor muerto que vivo
MOSUL - El jefe estadounidense que dirigió el ataque contra los hijos de Saddam Hussein hace dos meses dice que al ex dictador iraquí se le permitirá rendirse, pero que personalmente preferiría verlo muerto.
"Esta será la alternativa", dijo el coronel Joe Anderson, comandante de la 2da Brigada de la 101 División Aerotransportada en Mosul.
Anderson dijo que la tropa estadounidense no se abstendrá de disparar "si él está rodeado de unos 14 guardaespaldas que supuestamente tiene y si disparan a los soldados".
"Siempre se le dará la oportunidad de rendirse", indicó Anderson, agregando sin embargo, "personalmente, creo que el mundo estará mejor si él está muerto".
Los grupos de derechos humanos y varios iraquíes han dicho que desearían que Saddam Hussein sea juzgado por los crímenes de lesa humanidad, incluso por el asesinato de cuatro millones de personas durante los 34 años de gobierno del Baath.
Pero Anderson no ve necesidad alguna de un juicio.
"No necesitamos exhibirlo", añadió. "¿De qué vale Milosevic (el ex líder serbio) en juicio... Es un circo. ¿Qué se prueba al final?"
"No creo que nadie en el mundo dude de lo que ha hecho ese hombre", destacó Anderson. AP