Cerealsur S.A., el grupo integrado por accionistas argentinos del consorcio Aeropuertos Argentina 2000 y al menos un socio estadounidense, obtuvo la concesión por 30 años del aeropuerto de Carrasco, con una oferta de 34 millones de dólares, mayor del doble de la base de la subasta.
Los ganadores también cuentan con la participación de SEA, operador del aeropuerto Malpensa de Milán que actúa en doble condición de socio inversor y operador aeroportuario, función para la cual ya fue confirmado.
El consorcio Aeropuertos Argentina 2000 es muy cuestionado en la vecina orilla, donde posee una deuda con el gobierno por razón de la recaudación de tasas de embarque y donde ya fue procesado uno de sus dueños por evasión fiscal. El representante del consorcio en la subasta, Ignacio Rospide hijo, declaró a Sarandí que la situación en Argentina responde a "una situación económica de la región" y no a una deuda de tasa. El problema surge, aclaró, "de una realidad económica de una región que se vio realmente hostigada" en diferentes frentes.
Rospide agregó también que esta inversión "puede ser el punto de partida de un flujo de capitales que es fundamental para el desarrollo económico de nuestros países" y en cuanto a la reforma del aeropuerto, prometió un cambio "muy marcado" en la calidad de servicio y seguridad que se prestaba con la que se pasará a ofrecer.
La subasta, realizada en el edificio de la Bolsa de Valores de Montevideo y dirigida por Oscar Castro, duró poco menos de 15 minutos, culminando cerca de las 11:30 de la mañana de este miércoles.
Tanto el presidente Jorge Batlle, comunicado inmediatamente del resultado de la puja, como el ministro de Defensa, Yamandú Fau, dijeron estar muy conformes con el resultado de la jornada, ya que se superó ampliamente el precio base de 15 millones de dólares.
El precio obtenido significa una enorme victoria para el gobierno teniendo en cuenta que en la primera oportunidad, el 25 de junio de este año, la puja se declaró desierta por faltas de ofertas.