Pinar Norte con riesgos de contaminación por residuos

| Los vecinos denuncian la peligrosa situación originada en el tratamiento precario de las materias desechadas

C. DE ORO | E. BARRENECHE

En Pinar Norte, desde el kilómetro 24 de la Ruta Interbalnearia hasta el Arroyo Carrasco, viven alrededor de 13 mil personas.

"El 50% de esas personas no tiene agua de OSE y no tiene más remedio que beber esa agua contaminada", afirma Julio Correa, un jubilado de 60 años que reside en la zona. "Supuestamente, en las piletas sólo se puede tirar residuos orgánicos", agrega.

Según los vecinos, la napa freática corre de norte a sur. "Está totalmente contaminada", sostienen. El problema ha enfrentado a vecinos, empresas barométricas y el municipio.

Precisamente, las oficinas municipales en las piletas de oxidación funcionan en una desvencijada casa rodante. Los vidrios están rotos y se encuentran desparramados en el suelo junto con decenas de hojas membretadas de la intendencia.

Los muebles de la casa rodante ya no existen y el funcionario realiza su trabajo de control sentado en una puerta de una de las habitaciones. Una capa de moho nauseabundo cubre a la casa rodante.

A pocos metros de allí, se encuentra una cabaña de bloques. También los vidrios de sus ventanas están destrozados. Adentro de la casa, la humedad y las filtraciones han trepado las paredes. Tiempo atrás, esa vivienda era usada por policías que cumplían el servicio 222. Nadie la utiliza ahora.

El portón de acceso no escapa de la situación general: está destrozado. Los focos de luces no existen y el baño para los empleados está roto.

Las piletas están desbordadas de desechos orgánicos. Estas no tienen bordes de material. Simplemente son agujeros realizados en el predio por maquinaria pesada. En cinco minutos de ayer, descargaron cuatro barométricas. Y el ritmo no cesó en toda la tarde.

Luis Batalla (36), propietario de la empresa barométrica Barros Blancos, dijo que las piletas "están saturadas. Pero la Intendencia de Canelones nos deja trabajar. No estoy de acuerdo con la Asociación de Empresas Barométricas de la Ciudad de la Costa, ya que piden cosas que la Intendencia no puede cumplir".

Sin embargo, Batalla criticó a la comuna por no arreglar los caminos, los cuales determinan que "nuestros gastos de funcionamiento sean más elevados".

Las empresas costeras se quejan de que las piletas están desbordadas de material. A las 16 horas de ayer, un camión de 20 mil litros de una firma montevideana descargó en el lugar. Por el color del material vertido, era grasa o una residuo industrial.

En la zona, nadie se salva de las piletas de oxidación, las que fueron creadas en 1991. "Un granjero que tenía una casa al lado de las piletas, tuvo que abandonar esa producción. No crecía nada allí, porque la tierra tenía ácidos", dijo Sergio Bula (33), propietario de un mercado de frutas.

Bula dijo que los vecinos desean que las piletas desaparezcan de la zona, ya que el tránsito de camiones por Camino Eduardo Pérez es elevado: un promedio de 90 barométricas por día.

COBRO. En 1993, los vecinos iniciaron un juicio contra el Ministerio de Transporte y la comuna. El litigio finalizó en el 2001.

Tres juzgados (Contencioso Administrativo, Apelaciones y Suprema Corte de Justicia) le dieron la razón a los contribuyentes y condenaron a la Secretaría de Estado y al municipio a pagar $ 1.800.000 a 24 familias por daño moral y perjuicios al medio ambiente.

Según los vecinos, la Intendencia ya abonó el 38% de la cifra dictaminada en la sentencia, mientras que al Ministerio de Transporte solo le resta pagar los intereses de la cifra estipulada para dicha institución estatal.

Sin embargo, advirtieron que preparan otro juicio contra ambas instituciones desde 1993 hasta la fecha. "El vertedero atenta contra la salud de los vecinos de la zona y los usuarios de las playas donde desemboca el arroyo Pando", afirma un comunicado de prensa.

Además de los riesgos sanitarios, no es fácil convivir cerca de las piletas.

En determinados días, dijo el empresario Bula, "el olor es realmente insoportable".

Ultimátum de empresas barométricas a comuna

Mañana vence la intimación efectuada por la Asociación de Empresas Barométricas de la Ciudad de la Costa a la comuna de Canelones para que ponga en condiciones las piletas de oxidación de Pinar Norte.

De lo contrario, sostiene una resolución de la gremial, el municipio debe comunicar al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) su desistimiento del predio para habilitar el proyecto de la Asociación de Empresas.

En un comunicado de prensa, esta gremial denunció que en diciembre de 1994, por "una situación menos crítica que la cual", la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) clausuró las piletas "causando un grave problema" a la población y a las empresas barométricas, las cuales no tenían lugar donde verter los residuos domiciliarios.

Según el documento, las piletas de oxidación de Pinar Norte "están totalmente colapsadas y en un total y absoluto estado de abandono" en este momento.

En una reunión mantenida con jerarcas municipales días atrás, estos transmitieron a los empresarios que la intendencia carecía de recursos para realizar un efectivo mantenimiento del vertedero.

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