Las importaciones de mercaderías medidas en términos CIF totalizaron U$S 178 millones en julio, lo que representa un aumento de casi 20% respecto al mismo mes del año anterior. Dejando de lado las compras de petróleo y destilados, que en general presentan un comportamiento errático, el aumento de las importaciones ha sido de 19% en julio. La información fue divulgada en la tarde de ayer por el Banco Central del Uruguay (BCU).
Considerando el período enero -julio, las compras de bienes al exterior registraron una caída de 7,7% en dólares, en tanto que en los últimos 12 meses, el descenso se ubicó en 25.5%. Las compras de petróleo y destilados aumentaron un 45% en los primeros meses del año, explicadas fundamentalmente por el fuerte incremento en el precio internacional del crudo.
La contracción de las importaciones ha sido más pronunciada en los bienes de consumo y en los bienes de capital. En efecto, las compras de alimentos y bebidas disminuyeron 37% en enero - julio, en tanto que las compras de maquinarias y equipos descendieron 48% en el mismo lapso. Las importaciones de automotores y otros medios de transporte, por su parte, cayeron casi 70% en dólares en 2003. Analizando los países proveedores, se destaca el crecimiento de las importaciones desde Europa (8,3% en los primeros siete meses del año) y de Brasil (2,4%). Las compras desde Argentina y Estados Unidos continuaron cayendo, aunque a tasas menores que en 2002.
El dato del mes de julio es particularmente relevante dado que permite inferir un mejor comportamiento de la economía uruguaya en la segunda mitad del año. Como es sabido, la evolución de las importaciones constituye un indicador de avance del nivel de actividad. Un aumento de las compras externas está generalmente asociado a un mayor nivel de producción nacional.
Las compras de insumos intermedios (excluyendo el petróleo y sus derivados) han presentado un significativo dinamismo en los últimos meses, reflejo de la mayor demanda de las industrias uruguayas que producen para el mercado externo. Muchas empresas exportadoras recurren al régimen de admisión temporaria administrado por el LATU para importar insumos libres de impuestos destinados a la elaboración de productos que luego serán vendidos en el exterior.
Las importaciones de bienes de consumo muestran también una leve tendencia ascendente en los últimos meses, lo que es consistente con una recuperación gradual de la demanda interna.
Las compras de bienes de capital han alcanzado un piso luego de la profunda caída registrada entre 1999 y 2002.
Entre los componentes de la demanda interna, es el consumo privado el que estaría en mejores condiciones de reaccionar y comenzar a recuperarse.