El director Baz Luhrmann y el productor Dino de Laurentiis buscan el apoyo del Ejército australiano para poder rodar su último filme, Alejandro Magno, en la localidad minera de Broken Hill, en el desierto australiano.
El parlamentario del Partido Nacional, John Cobb, ha intentado convencer al ministro de Defensa, Robert Hill, para que colabore con la película. Cobb ha explicado a Hill las ventajas que el rodaje aportará para la pequeña comunidad de Broken Hill, acostumbrada ya a la presencia de grandes estrellas tras haber acogido a los actores de Mad Max y Las aventuras de Priscilla la reina del desierto.
"Obviamente todo depende de si será posible combinar el rodaje con las maniobras del Ejército", indicó a la radio local "ABC". La millonaria producción que protagonizarán Leonardo Di Caprio y Nicole Kidman iba a ser filmada en Marruecos, país que había ofrecido gratuitamente unos 6.000 extras para que actuaran como soldados. Pero el atentado de Casablanca en mayo pasado hizo que se cambiaran los planes por temor a otros ataques terroristas en la región.