QUE en lugar de enojarse y rechazar como "agravios" las acusaciones sobre la actuación del Dr. Tabaré Vázquez durante el gobierno dictatorial, tanto él como el partido que lo apoya, deberían simplemente hacer las aclaraciones del caso.
QUE los paros bancarios le hacen un flaco favor a las reclamaciones de AEBU sobre fortalecimiento de las instituciones financieras públicas y mantenimiento de fuentes laborales en el sector privado.
QUE es de esperar que los empleados del Correo pongan al día la distribución de correspondencia, dado que han declarado una tregua en su diferendo con el Directorio del Ente.
QUE los comunistas ya sueñan con la creación de un "Bloque de Poder Sudamericano" impulsado por países que ni siquiera se han enterado de esta intención, pues aquéllos incluyen a Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba, entre los líderes mancomunados en esta quimera.
QUE nuevamente anuncian por enésima vez, cambios para el levante de la basura en la muy sucia Montevideo.
QUE cuando instalaron los contenedores de Pocitos no existían los lamentables basurales que hoy se forman por el mal funcionamiento del sistema.
El gran divulgador
Han transcurrido seis años desde el fallecimiento de Jacques Cousteau. Un personaje que marcó como pocos la importancia que tiene la divulgación científica masiva, a favor de la construcción de una sociedad más entendida y comprometida con la conservación. Si bien existen muchos matices en materia comunicacional, Cousteau estableció un rumbo nítido e indeleble de cómo llegar a las personas comunes, con temas que hasta entonces parecían reservados para especialistas. Cuando muy pocos lo percibían, el gran aventurero francés comprendió el enorme potencial de los medios masivos para socializar el conocimiento científico, y los utilizó con indiscutible habilidad. Fue en su tiempo el divulgador científico más famoso del mundo. Interesó a los más diversos públicos en descubrir la estructura y el funcionamiento de los mares —su gran pasión—. Alertó sobre los peligros que corren y la necesidad de su preservación. Tuvo la inteligencia de lograr grandes apoyos económicos para la realización de expediciones científicas, rodeándose de equipos de especialistas de gran reconocimiento, que lograron realizar excelentes aportes al conocimiento. Pero, allí no terminó su contribución. Quizás lo más relevante de su obra fue, justamente, creer en la importancia de popularizar esos conocimientos. Supo lograr la comunicación adecuada para interesar al gran público, ¡y de qué manera!, sin desvirtuar el conocimiento. Y contribuyó como pocos a mejorar la imagen de los científicos, mostrándolos como lo que son, personas comunes con intereses especiales.