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  - Editorial
Wilfredo Perez 2 En la batalla de Illescas, en la que fue ayudante de Aparicio Saravia, tuvo destacada actuación y al frente de una guerrilla defendió, herido, el paso.
Olayo Casas Araújo

Este nacionalista que supo formar filas en las huestes de Aparicio Saravia en el 97 y en el 904, había nacido en Casupá, Lavalleja, el 16 de noviembre de 1873 en el hogar del hacendado don Eduardo Casas Melgar y doña Inés Araújo Viera.

Figuró en la campaña del 97 en la Compañía del entonces capitán Fermín Casas, en calidad de ayudante del mismo, integrando la División Nº 6, cuyo jefe fue el coronel Celestino Alonso y el 2º jefe el Comandante Celestino Corbo, quien ocupó la jefatura de la División durante el tiempo en que Alonso permaneció en el hospital de Cuchilla Seca, luego de ser herido en Arbolito. Cuando Juan Francisco Mena fue herido y falleció en Cerros Blancos, el coronel Nicasio Trías reorganizó la División Nº 2, pasando Corbo a ocupar el cargo de 2º jefe y entre los oficiales, como ayudante de Corbo, figuró Olayo Casas Araújo.

En 1904, formó a órdenes del comandante Basualdo y Artigas hasta el retiro de éste del Ejército por enfermedad después de Paso del Parque. Anteriormente, luego de Fray Marcos, le tocó a Casas escoltar el 4 de febrero a los prisioneros tomados, hasta dejarlos a cubierto de cualquier contingencia. Así, Casas pasó a la División Nº 10 como Teniente 1º de la Plana Mayor. Junto a Joaquín Amilivia fueron hasta la costa argentina en misión de pasar un armamento.

Tuvo destacada actuación en Illescas, actuando en esa batalla como ayudante del General Saravia y luego quedó al frente de una guerrilla destacada a defender el paso. Ese día le hirieron dos caballos y tres balas tocaron superficialmente su cuerpo.

En esa ocasión, Aparicio le encomendó llevar a Canelones a un gubernista preso. Este era don Tomás Berreta —futuro presidente de la República— y el general Saravia le preguntó: Usted ¿se anima a llevarlo?, y la respuesta no se hizo esperar: —Tengo miedo, pero voy.

Este leal servidor, cuyo hermano Julio ocupó también importantes cargos en el Partido y fue el autor de la letra de la inmortal Marcha Tres Arboles, "llevaba en sus venas sangre batalladora y llena de nobleza, pues por los Casas descendía de aquellos primeros españoles que poblaron Montevideo y por los Araújo, de aquel patriota, Basilio Araújo, que formara entre los Treinta y Tres Orientales que tanto hicieron por nuestra Independencia. En el Ejército del General Oribe figuraron varios Casas y Araújos, así que no es de extrañar que en 1897 Olayo, teniendo 24 años de edad, estando al frente de uno de los puestos de la estancia de su padre y siendo ya casado y con hijos, abandonara todo para incorporarse al escuadrón de aquel lancero del 70, el comandante Corbo..." según lo escribió don Juan V. Xalambrí en nuestro diario, cuando Casas Araújo, luego de una vida fructífera y numerosa prole, llegó al fin de su trayecto terrenal el 4 de marzo de 1967, a los 94 años de edad.

Esa nota póstuma de Xalambrí fue reproducida por el diario "Unión" de Lavalleja y allí se agregó la evocación del caso de don Tomás Berreta prisionero. "Cuando 40 años después Berreta presidente de la República, se enteró que un viejo paisano contaba sin ostentaciones el episodio de Fray Marcos... solicitó que se ubicara al capitán de Aparicio y le invitaran a trasladarse a la Casa de Gobierno... Así se hizo y los dos hombres evocaron el crudo invierno y los detalles de la incidencia". Berreta le ofreció qué podía hacer por él y Casas le contestó que se daba por bien pagado con haber cumplido una orden del General. "Pudiera ser, presidente, si le viene a mano ver si encuentra mi jubilación que no aparece pese a que han pasado diez años". Justo es decirlo, Berreta hizo lo necesario para que apareciera aquella jubilación.

Cuando murió don Olayo Casas Araújo entró en la memoria imperecedera de su amado Partido Nacional.

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