CESAR BIANCHI
Nacional se quedó sin los goles de Sebastián Abreu y puede verse privado de los de Carlos Juárez para la segunda parte del año. A los tricolores se les fue un goleador "de raza" y en cualquier momento puede confirmarse el alejamiento de quien se suponía podía llegar a ser su sucesor.
Abreu ostentó en su último pasaje por Nacional un envidiable promedio de un gol cada 78,75 minutos, mientras que el argentino nacionalizado ecuatoriano tiene un promedio de gol cada 103 minutos (poco más de un gol por partido). El minuano jugó 7 partidos y convirtió 8 tantos, mientras que el corpulento Juárez anotó sólo en cinco oportunidades pero participó apenas en 10 partidos en el año, en los que jugó más precisamente 517’.
Uno de los tantos de Juárez fue por Copa Libertadores de América ante Oriente Petrolero. Los otros cuatro se los convirtió a Wanderers, Juventud, Deportivo Maldonado y Danubio. A favor, el ex (¿y futuro?) jugador del Emelec de Guayaquil tiene en su argumentación que jugó su primer partido completo recién en la 15a. fecha ante Deportivo Maldonado; repitió los 90’ a la semana ante Danubio. En ambos casos convirtió.
Abreu jugó en siete de las nueve fechas que han pasado desde que llegó al club, porque durante la novena y la décima jornada del Torneo Apertura estuvo inhabilitado preventivamente por la Mesa Ejecutiva de la AUF. Su capacidad goleadora flaqueó tan solo ante Cerro en la fecha previa al clásico, pero en el partido decisivo de una semana después se reivindicó con dos goles y una asistencia para el restante.
El "Cuqui" Juárez debutó en la cuarta fecha del Apertura, el sábado 15 de marzo contra Plaza Colonia en el Supicci. Ingresó por Alvez a los 74’.
El 23 de marzo, en la quinta fecha, su participación fue terminante ya que convirtió el único gol del partido que le dio la victoria a los tricolores ante Wanderers (a los 49’), en el Nasazzi. Fue titular, salió por Mello a los 75’.
Varios partidos de Nacional los vio desde afuera de la cancha. Su regreso vino con gol: en la décima fecha del Apertura (3 de mayo) ante Juventud. Ingresó para jugar el complemento e hizo el segundo tricolor a los 87’ (2-0).
Carreño le dio su primera oportunidad de jugar los 90’ ante Deportivo Maldonado, en la 15a. fecha el 15 de junio. Juárez comenzó a gestar la obtención del Torneo Apertura cuando dio vuelta el partido con su gol de cabeza ante los fernandinos.
Volvió a jugar todo el partido una semana después, ante Danubio, y no falló en el marcador (puso el 1-1 parcial). Sería la primera derrota de Nacional en el torneo, que ya habían campeonado.
En suma: con sus 12 conquistas (8 de Abreu y 4 de Juárez), entre ambos anotaron el 35% de los 34 goles del campeón Nacional en el Torneo Apertura. "Peligro de gol" —como decía el relator argentino José María Muñoz— si el argentino regresa al fútbol ecuatoriano. Pero no para los equipos rivales. Al contrario. De que los goles falten.
La que se viene
SEGUIDILLA La actividad que le espera a Nacional en el futro inmediato es tan exigente como continuada y agobiante, ya que el 9 de julio los tricolores deben enfrentar a Tacuarembó para adelantar el compromiso correspondiente a la primera fecha del Torneo Clausura, y de ahí en más sumarán partidos uno tras otro, por la Copa de la Paz en Corea, y al regreso por el torneo local y por la Copa Sudamericana.
78 HORAS En caso de que Nacional llegue a disputar la final de la Copa de la Paz en Corea, los tricolores completarán 12 partidos en tan sólo 39 días, lo que hace un promedio de un encuentro cada 78 horas.