Las Piedras | E. Barreneche
El Hipódromo de Las Piedras se prepara con una mezcla de temor y expectativa para la apertura de Maroñas. Su nivel de apuestas caerá. Las carreras se harán con caballos mediocres y de seis años en adelante, los premios continuarán bajos y se transformará en un hipódromo de alternativa a Maroñas.
Estas sentencias sobre el futuro del circo pedrense fueron pronunciadas por trabajadores turfísticos de Las Piedras, a pocos días de la reapertura del hipódromo capitalino. Pero al mismo tiempo no faltan quienes consideran que la actividad comercial en la zona no se verá afectada, porque la mayoría de las personas que trabajan en temas relacionados al turf viven en Las Piedras y ahora, la apertura de Maroñas, les permitirá contar con más ingresos que luego podrán gastar en su ciudad.
El estado edilicio del complejo canario, genera solo dudas con respecto a su futuro. Hay techos construidos a la ligera con sus chapas oxidadas a la vista del público. Dos edificaciones, que conocieron mejores épocas, tienen vegetales en sus quinchos y sus maderas no han visto pintura desde hace varios años.
En el hipódromo la crisis económica deja rastros por todos lados: pinturas descascaradas, locales comerciales cerrados y una sensación de precariedad que inunda el lugar.
Cesar Bonilla, propietario de una carnicería ubicada frente al circo hípico, dijo que éste "no se explotó como debía" durante los cinco años que Maroñas estuvo cerrado. Agregó que el hipódromo pedrense "nunca progresó".
En la mañana del miércoles 18, un obrero repintaba de celeste un gigantesco cartel ubicado en una de las paredes del hipódromo. Por el color de las letras, hacía tiempo que este trabajo debió ser realizado. El cartel dice: "Bienvenidos".
Sin embargo, la pista del hipódromo está en excelentes condiciones, según los jockeys consultados. Además resaltan que la actual administración municipal mantuvo el hipódromo abierto contra viento y marea. "De esta actividad dependen alrededor de 4.500 personas. Gracias al intendente (Tabaré) Hackenbruch se mantuvo el hipódromo", afirmó el cronometrista y comentarista turfístico, José Díaz.
Propietarios de caballos, jockeys y "compositores" entienden que la reinauguración de Maroñas beneficiará a todo el turf en general y a ellos en particular.
PREMIO. Muchos dueños de animales que se alejaron de las competencias hípicas por los bajos premios, retornarán a la actividad tentados por las ofertas de Maroñas. "Los premios serán fabulosos en Maroñas. Con una sola carrera ganada el dueño del caballo podrá amortizar los gastos de manutención del animal durante 10 meses", explicó el cronometrista Díaz.
Ricardo Latapié es propietario de un caballo. Piensa llevarlo a las primeras carreras de Maroñas. "Si gana una carrera, el premio será superior al de Las Piedras", dijo con una sonrisa.
Díaz, en tanto, indicó que otras personas ingresarán al turf como negocio y adquirirán caballos para hacerlos competir en Maroñas con el objetivo de obtener un retorno de su inversión a través de los premios.
Se estima que en cada carrera en el circuito capitalino, los premios superarán los 60.000 pesos. Un clásico de Las Piedras ronda los 15.000 pesos.
Los jockeys canarios también están de parabienes con la reapertura. Aunque no irán muchos jinetes pedrenses a Maroñas, los que se quedan tienen la expectativa de correr más carreras y, por ende, incrementar sus ingresos.
En Las Piedras cada jockey recibe 220 pesos por correr. Esto en el ambiente turfístico se denomina cobrar por la "monta perdida". Aquel que cruza primero el "disco", percibe el 8% del total del premio. Cada jockey corre un promedio de tres veces en un día de carrera ("reunión").
Carlos Guglielmelli, jockey de Las Piedras, dijo que Maroñas "paga igual" que el circo pedrense cada carrera, pero que en Montevideo se cobra recién los miércoles. En Las Piedras los jockeys concurren a la "ventanilla" al finalizar la contienda deportiva. "Es bueno que abra Maroñas; vamos a trabajar más. El problema es que allá va a haber más reglamentos", dijo.
Las normas, agregó, son que los jockeys deben llegar puntualmente y correr en forma ordenada, es decir, no cambiar de senda durante la competición para favorecer el espectáculo. En Las Piedras, en cambio, los jockeys modifican su trayecto continuamente. "Es una costumbre que la practicamos todos", explicó Gugielmelli.
Otra ventaja de Maroñas, según jockeys y cuidadores consultados, es que su "cancha" (pista) tiene curvas más abiertas que la de Las Piedras, lo cual facilita el trabajo del jinete.
PUBLICO. Walter Valiente es "compositor". Se encarga de cuidar, entrenar y alimentar al equino. A su cargo está el peón, el capataz y el veterinario. Además debe pagar por la "cama" del animal.
Cuando cerró Maroñas, hace cinco años, Valiente vivió en Brasil. Tres años después se radicó en Las Piedras.
"Es más económico tener un animal en Las Piedras que en Maroñas", dijo. Según Valiente, la manutención de un caballo en Montevideo costaría alrededor de 6.000 pesos, mientras que en la ciudad canaria los gastos bajarían a la mitad.
Esa situación lleva a que muchos "compositores" planeen tener animales en Las Piedras para hacerlos correr en Maroñas.
Extrañamente, en Las Piedras son pocos los que creen que la apertura de Maroñas impactará en el flujo de
público del hipódromo pedrense. Según el jockey Guglielmelli, los aficionados más humildes continuarán concurriendo al circuito de Las Piedras, mientras que los más pudientes preferirán Maroñas.
Díaz, el cronometrista, coincidió con Guglielmelli al señalar que Maroñas busca captar a un público adinerado, de mayor poder adquisitivo que el aficionado al turf que se dirige los fines de semana a una "reunión" en la ciudad canaria.
Las entradas en Maroñas oscilarían entre 25 y 50 pesos. Mientras que en Las Piedras no se cobra el ingreso.
"La gente que no tiene plata preferirá venir a Las Piedras y apostar dos boletos a un caballo con ese dinero", explicó Washington Sosa, propietario de un almacén ubicado frente al hipódromo pedrense.
El cronometrista Díaz opinó que la reinauguración de Maroñas determinará que en Las Piedras "disminuya el nivel de apuestas"; "habrá menos concurrencia" y "los mejores caballos de acá se irán a Montevideo".
Con respecto a las apuestas en Las Piedras, Díaz expresó que estas rondan el millón de pesos por fin de semana. Con la reinauguración de Maroñas, bajarán a la mitad, sentenció.
"Aquellos que tendrán chances de ganar, sus dueños los llevarán a Maroñas. Entonces, aquel caballo que antes era segundón, ahora podrá llegar primero en Las Piedras", dijo el alamacenero Sosa, un viejo aficionado del turf.
Díaz, por su parte, opinó que ese cúmulo de situaciones determinarán que el hipódromo de Las Piedras quede "como alternativa a Maroñas; volverá a un segundo plano como antes de que cerrara" el circo capitalino.
BUENAS VENTAS. Los comercios ubicados alrededor de Las Piedras, aguardan con expectativa la apertura de Maroñas. Se trata de una espera carente de temor.
La mayoría de los empresarios entrevistados coincidieron en que, en los dos primeros meses, sentirán una baja de las ventas. Sin embargo, entendieron que después que pase la novedad de la apertura de Maroñas, Las Piedras continuará con su público.
Recuerdan que el circuito pedrense ya convivió con Maroñas. Y que el turf, como cualquier otra actividad, lo que necesita es coordinación para alcanzar la armonía.
Angel Bruzone, propietario del bar "Primero y Ultimo", dijo que no está preocupado por la reinauguración de Maroñas y agregó que es posible que "mejore" la situación comercial.
El problema de Bruzone y de otros comerciantes es que Maroñas abre en invierno, una temporada caracterizada por las magras ventas.
Cesar Bonilla tiene su carnicería frente a la entrada del hipódromo pedrense. Tampoco está preocupado por la reapertura de Maroñas. "La mayoría de los trabajadores de Maroñas están radicados en Las Piedras. Por eso creemos que la actividad comercial de la zona aumentará, porque estos tendrán más dinero", explicó.
Bonilla también desmistificó el hecho de que los comercios circundantes al hipódromo dependan exclusivamente de la concurrencia de los aficionados que llegan desde Montevideo.
Una opinión distinta tiene el puestero de frutas, Néstor Gutiérrez, quién vende "bastante" los días de carrera. La reinauguración de Maroñas, "me genera preocupación" y "puede afectar el movimiento comercial" de la zona aledaña al hipódromo.
Datos
Se estima que unas 4.500 personas depende la actividad turfística en la zona. Propietarios de caballos, jockeys y "compositores" entienden que la reinauguración de Maroñas beneficiará a todo el turf en general y a ellos en particular.
Se estima que en cada carrera en el circuito capitalino, los premios superarán los 60.000 pesos. Un clásico de Las Piedras ronda los 15.000 pesos.
Para los jockeys de Las Piedras el panorama es alentador. Aunque no irán muchos jinetes pedrenses a Maroñas, los que se queden tienen la expectativa de correr más carreras y, por ende, incrementar sus ingresos.
En Las Piedras cada jockey recibe 220 pesos por correr. Aquel que cruza primero el "disco", percibe el 8% del total del premio. Cada jockey corre un promedio de tres veces en un día de carrera ("reunión").
La manutención de un caballo en Montevideo cuesta cerca de 6.000 pesos, mientras que en la ciudad canaria los gastos bajarían a la mitad.
Hipódromo líder en el interior
La Comisión de Carreras del Hipódromo de Las Piedras resolvió que continuarán las "reuniones" (días de carrera) los sábados y domingo, aunque en un horario más temprano que el habitual. Esta es una de las medidas, entre varias, que apunta a adaptar al hipódromo a la reapertura de Maroñas.
El intendente de Canelones, Tabaré Hackenbruch decidió que no habrá carreras el domingo 29 en el Hipódromo de Las Piedras para que los pedrenses participen en la reapertura de Maroñas, tras entender que se trata de una fiesta de todo el turf nacional.
En varias oportunidades, el jefe comunal recordó que desde 1997, cuando cesaron las actividades en Maroñas, Las Piedras se transformó en el principal centro turfístico del país.
"Como dice el presidente de la Comisión de Carreras del hipódromo municipal, Aureliano Rodríguez Larreta, realmente hemos salvado al turf. El hipódromo de Las Piedras permitió en los últimos años que la actividad hípica se mantuviera durante el cierre de Maroñas", dijo Pedro Michelini, integrante de la Comisión de Carreras de ese circo.
En los últimos meses, el intendente Hackenbruch y autoridades de Hípica Rioplantese se reunieron para que Las Piedras apoye el lanzamiento de Maroñas.
"Las Piedras ha hecho importantes cambios para mejorar su actividad hípica con miras al desarrollo del sector a partir de la reinauguración de Maroñas", agregó Pedro Michelini.
Las medidas adoptadas por dicha comisión fueron, entre otras, llamar a Pencas (carreras en las que corre un caballo contra otro). También decidieron aplicar un sistema de índices para el armado de las carreras, lo que permite dar transparencia y cristalinidad a las mismas, y se instrumentará una reglamentación a los jockeys y aprendices que los penaliza en caso de efectuar maniobras que perjudiquen al apostador.
También se creará el régimen de "distanciamiento sanción" para evitar el denominado "A Criterio", que lleva a situaciones conflictivas. "El caballo que molesta va detrás del molestado como se aplica en los principales hipódromos del mundo", explicó Michelini.
Las Piedras, agregó, buscará posicionarse como hipódromo líder del interior del país y ofrecerá al resto de los circos hípicos, el desarrollo de actividades regionales como competencias entre jockeys líderes de estadísticas, reuniones especiales rotativas y carreras con los mejores penqueros.