Es el día de José Artigas. La conmemoración del natalicio induce al realce de su figura y de sus facetas. Aprovecharemos la ocasión para dar ingreso a recientes estudios de un historiador eminente, el Profesor Arturo Ardao, que han puesto de manifiesto condiciones del Prócer cuyo realce no había sido resaltado con tanta precisión y sobre las que ya no se puede más discutir. Artigas fue en primer lugar el Fundador de nuestra Nacionalidad. En esos términos fue ordenada la inscripción en la urna que guarda sus restos, bajo el gobierno de Gabriel Antonio Pereira. El concepto de nacionalidad rescata al de "nación", que originario de la Edad Media alcanzó su plenitud en el Siglo XVIII, y es a la hora de la Ilustración y la Revolución que se consagra en el constitucionalismo moderno y contemporáneo, en estrecha relación con la idea de Estado. "Bien antes de constituirse como nación" nos enseña Ardao "la Nacionalidad Oriental emergió en íntima conjunción y comunión con la Patria vieja por virtud del indivisible cuño artiguista de una y otra: Artigas, padre de la patria, tanto como de la nacionalidad de los orientales Uruguayos. En diciembre de 1816 ya tronaba su voz haciendo saber que "el Jefe de los orientales ha manifestado a todo tiempo que ama demasiado a su patria para sacrificar ese rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad". Luego habrían de surgir nuevos, sucesivos y múltiples reconocimientos de dicha condición, y a mediados de la década de los ochenta del Siglo XIX el culto artiguista, que nació precisamente cuando la muerte de Artigas, había prendido en toda la patria con el arraigo de lo eterno. El fortalecimiento del reconocimiento resultante de la gran reivindicación historiográfica, ya sobre fines de siglo, recibió en el curso de aquellos años diversos aportes documentales entre los cuales alguno de naturaleza excepcional e inesperado, como lo fue el de Ruben Darío, quien desde Buenos Aires, y en carácter de corresponsal del diario montevideano La Razón, escribiría el 25 de agosto de 1894 un exhaustivo análisis de la trayectoria del Héroe que finalizaba así: "Padeció destierro como Bolívar. Murió lejos de su patria adorada como San Martín. Soportó con vigor la caída de su grandeza. Su nombre en el Uruguay es luminoso y astral... ¿Quién no se descubre ante El?"
Pero además, Artigas fue el bautista de la República, como lo acredita abundante documentación en la que ya concibe al Uruguay como Estado independiente y soberano.
El mejor homenaje que le podemos rendir es ayudar a terminar con los equívocos.