FLORIDA | JULIO CESAR OLIVERI
Junto a San Cono, el turf de Florida supo atraer a su gente por décadas. Porque el Santo de Teggiano, Italia, que llegó en 1885 y el hipódromo tuvieron la misma fecha de iniciación. Como dicen hoy realmente en ambos hay una historia de vida.
Apenas los separa un año. Fue en 1886 que Don Celedonio Islas, jefe político del departamento, decidió hacer el hipódromo.
Tal como está hoy, solo que la recta terminaba en el primer disco. A mediados de la década del sesenta, Don Cartaúl Aloy al frente de la comisión la prolongó y la distinguió con un segundo disco.
Pasaron los años, un siglo y la realidad del turf nacional colocó a muchos hipódromos del sur en un declive casi sin fin.
Sobre todo sin Maroñas, los sismos y preocupaciones fue una constante en ellos, menguando su actividad, reduciendo el número de caballos, aumentando costos hasta tal punto que si los directivos y fuerzas vivas no encuentran una solución, el futuro de estos hipódromos desunidos es incierto.
Pero hay algo que la famosa crisis no pudo lograr.
No pudo con la pasión, el sentimiento y la causa hípica de criadores, con la vocación de los profesionales, con la actitud de los turfman, el aguante de la afición, la solidaridad y paciencia de la prensa hípica...
Sectores propios de la actividad que con ingenio se mantuvieron para demostrar una rebeldía, un tesón muy típico de idiosincrasia de una nación.
¿Será aquella charrúa, la del gaucho de las pulperías?. Puede ser.
PRESENTE. Mientras por un lado la esplendorosa realidad de Maroñas es uno de los ejemplos, por otro, el desafío de cinco hipódromos del interior pone un tono de claridad al agruparse para comenzar a transitar por un nuevo camino.
Los dirigentes de Florida esta vez fueron los anfitriones, acompañados por los de otras cuatro instituciones que "en las difíciles agudizan su ingenio para encontrar la forma de funcionar mejor", como lo han afirmado.
Si la unión hace la fuerza, creemos que en el turf logra aquí la mejor demostración.
IDEAS. Buscan los directivos de los hipódromos de San José, Florida, Flores , Durazno y Colonia (como último incorporado), funcionar coordinadamente.
Tendrán que cumplir con los reglamentos de E.T.I. olvidados en más de una oportunidad.
Y se puede.
Se comprometen a agrupar sus caballos para una jornada períodica en cada hipódromo.
Una vez por mes, por lo menos buscarán la mayor integración. Se estima que por la realidad actual, que el número de animales para dichos programas llegará a 80, 100 ó 120.
Se intentará bajar el costo de los asfixiantes fletes. ¡Cuánto pesan hoy!.
Para el traslado de los equinos, una vez por mes, ¿no podrían acaso acercarse a este proyecto las propias intendencias?
Qué importante aporte el del turf, al ocasionar empleo, tan requerido. Sólo el pasado 3 de junio en Florida, la jornada demandó doce horas de trabajo y posibilitó más de trescientas visibles oportunidades.
Juntando esta gran bolsa será más fácil armar un espectáculo hípico.
Se piensa también en un único handicapper.
Aún falta pulir asperezas, buscar incentivos, atar cabos.
En la última reunión en Florida, con la presencia del intendente Andrés Arocena, trabajaron y dialogaron dirigentes de los cinco hipódromos del sur.
Lo hicieron por Durazno, Dr. Rosauro San Román, Julio Mario Reyes, Carlos Claramout y Daniel Greco; por Flores, Alejandro Ilundaín, Carlos Caorsi y Néstor Modernel; por Colonia, Ruben Bertín; por San José, Esc. Juan Alvarez, Aldo Aunes, Ruben Bacigalupe y Sergio Alvarez. Por Florida, Luis Patiño, Juan Carlos Ulloa y Pedro Sánchez.
Da Rosa: Tacuarembó tendrá su hipódromo
Fue tan rica la parte social de la gran jornada que vivimos el pasado 3 de junio en Florida que los dirigentes compartieron con intendentes, turfman, criadores, profesionales, propietarios y periodistas que llegaron de distintos puntos del país.
Es que el tema Maroñas no escapó a nadie en todos los sectores del "Leguisamo".
El proyecto de integración de Hipódromos del Sur, fue el otro tema hablado entre carrera y carrera, mientras el presidente anfitrión Luis Patiño recibía los elogios y aciertos de la jornada que transcurrió con total normalidad.
Fue allí, en el mismo Comisariato del viejo circo floridense, que junto a sus colegas Arocena y Mazzulo, el intendente de Tacurembó, Eber Da Rosa, expresó a EL PAIS la posibilidad de hacer un hipódromo en su departamento.
"Hoy debemos acompañar esta realidad de Maroñas, nos empuja, nos alienta, nos da fuerza y nos hace ver la realidad laboral que consigue esta actividad en los hipódromos del interior, como la vemos aquí esta tarde, propiciando además un hermoso espectáculo visual", subrayó.
El fermento típico de cada carrera contagió hasta aquellos que viven lejos de hipódromos o que no lo tienen en su departamento.
Fue así que Da Rosa agregó "que el mejor suplemento para tantos criadores que tiene mi departamento sería la concreción de esta obra y estaríamos así respaldando la rica tradición del caballo y la "patria gaucha" que nuestra gente lleva en su corazón.
La posibilidad está pensada y por lo que se escuchó la primera baranda, como primer paso de este "proyecto-hipódromo", será una auténtica realidad a corto plazo, según nos han dicho y al parecer con absoluta convicción.