Argentina inicia la cuenta regresiva hacia segunda vuelta

Carlos Menem y Néstor Kirchner se tomaron hoy un día de descanso antes de la campaña política para la segunda vuelta electoral del 18 de mayo, que definirá quién será el presidente de Argentina.

El ex presidente Menem, fiel a su estilo, decidió jugar golf con amigos en una ciudad al norte de Buenos Aires, mientras que Kirchner, también peronista y gobernador de la sureña provincia de Santa Cruz, pasó el día con su familia en su casa y en el palacio de gobierno provincial.

Quien sí comenzó la campaña fue el presidente Eduardo Duhalde, que respalda a Kirchner con la intención de que venza a Menem, su enemigo político número uno.

"Realmente viene aire fresco del sur. Cuando anuncian que del sur viene aire fresco, limpia. Eso queremos", dijo Duhalde en referencia a Kirchner.

Menem obtuvo en las elecciones del domingo el 24,36 por ciento de los votos y Kirchner el 21,99 por ciento. En tres semanas los argentinos deberán escoger entre ambos al presidente de los cuatro próximos años, cuya tarea central será sacar al país de la peor crisis socioeconómica de su historia.

"Hay un país como el que tenemos, con un 60 por ciento de pobreza, con un 30 por ciento de desocupación y con 9 millones de argentinos en la miseria", dijo a una radio Alberto Kohan, mano derecha de Menem.

"Y la Argentina que tuvimos y que podemos tener, una Argentina digna, de la mano de la experiencia y la decisión de Carlos Menem", agregó.

El analista político Rosendo Fraga dijo que "la realidad política es que la segunda vuelta será una nueva confrontación entre Menem y Duhalde, los dos "caudillos" políticos (peronistas) que desde hace casi una década vienen disputando el poder en la Argentina".

Mientras tanto, la ciudad de Buenos Aires tenía hoy nuevos carteles promoviendo a los candidatos.

Los argentinos no tuvieron ni un día de respiro y cuando aún no había terminado el conteo oficial de votos, las sonrisas de Menem y Kirchner ya comenzaban a inundar las calles.

"La mejor propuesta es la de Menem. El pueblo lo votó dos veces y lo quiere votar por tercera vez", dijo José, un comerciante. En cambio, Irma, una ama de casa, afirmó: "Voto a Kirchner, no porque me guste, sino porque entre malo y peor, elijo malo".

Los candidatos deberán hacer grandes esfuerzos en las próximas tres semanas para atraer a los 8,6 millones de argentinos que apoyaron a los otros tres principales candidatos, prácticamente la misma cantidad de los votos cosechados por Menem y Kirchner en la primera vuelta.

El tercero en el escrutinio fue el economista liberal Ricardo López Murphy, mientras que en cuarto lugar quedó Elisa Carrió, una combativa diputada que basó su campaña en atacar a Menem, y en el quinto puesto Adolfo Rodríguez Saá, un peronista populista que también critica sin cesar al veterano ex mandatario y al presidente Duhalde.

"Si hay una fórmula que está más cerca de los votantes de las otras expresiones políticas es la nuestra", dijo hoy a una radio el acompañante de Kirchner en la fórmula presidencial, el ex menemista Daniel Scioli.

"Habrá que intentar un diálogo con todas las fuerzas políticas que son afines. Yo no creo que nadie que haya llegado a un caudal importante de votos como Rodríguez Saá y López Murphy en estas elecciones quiera desperdiciarlo en un balotaje (segunda vuelta)", dijo el menemista Kohan.

El nuevo mandatario, que asumirá apenas una semana después de la segunda vuelta enfrentará el gigante desafío de consolidar la incipiente recuperación que se registra en la economía argentina tras un caótico 2002 en el que el Producto Interno Bruto cayó 10,9 por ciento.

También deberá concluir la renegociación de la deuda pública de 60.000 millones de dólares que el país dejó de pagar en enero del 2002 y alcanzar antes de agosto un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo al que se adeudan 14.000 millones de dólares.

Los mercados, que apostaron a una segunda vuelta entre los candidatos promercado Menem y López Murphy, se apresuraron hoy a tomar ganancias y el índice líder Merval de la bolsa de Buenos Aires cerró con una caída del 8,62 por ciento tras una subida del indicador del 17,57 por ciento en el mes.

El peso argentino, que se mantiene estable desde hace meses pero en una tendencia alcista de largo plazo, cerró con escasas variaciones en 2,87 unidades por dólar.

"El hecho de que el balotaje es Menem versus Kirchner es decepcionante porque no se trata de dos candidatos promercado, al menos así es como se percibe", dijo a Reuters Neil Dougall, economista senior para mercados emergentes de Dresdner Kleinwort Wasserstein en Londres.

La carta de presentación de Menem son los diez años que estuvo al frente del gobierno, en los que se rompieron todos los records de producción y crecimiento económico, pero millones de argentinos le reclaman que con su política vendió la infraestructura del país, duplicó la deuda externa y generó un nivel de corrupción como nunca se había visto.

Kirchner contrapone una ordenada administración en la provincia de Santa Cruz y el anuncio de que mantendrá el actual modelo que logró estabilizar la economía tras el desplome del año pasado y evitó la hiperinflación que auguraban muchos economistas. REUTERS

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