Crítico y molesto, Paysandú hizo blanco en el Tribunal de Penas

| "No nos merece confianza; se lavó las manos y tuvo dualidad de criterios", afirmaron los sanduceros

Se echó por tierra el presunto retiro de Paysandú de la Liga Nacional a raíz de la quita de dos puntos que sufrió. Jugará mañana el clásico como local ante Salto.

No obstante, los sanduceros hicieron ver su malestar en grado superlativo con el Tribunal de Penas. Por ese motivo consideró urgente y oportunó enviar un carta al presidente de la FUBB, Dr. Luis Alberto Castillo.

He aquí el contenido de la misiva:

"Me dirijo a Ud. para manifestarle mi más profunda preocupación por la forma en que trabaja el Tribunal Arbitral que entiende en la Liga Uruguaya de Básquetbol, que a juicio de la Comisión Directiva que presido, muestra una injusta dualidad de criterios.

A saber:

Fallo dictado en el partido Aguada-Paysandú:

Ante la denuncia realizada, el Tribunal entendió procedente citar a la Directiva de Aguada para que realizara sus descargos.

Sin embargo, no citó a declarar a ninguno de los testigos que presentó el Paysandú B.B.C.

Tampoco citó a declarar a los jueces.

No prestó atención a ninguna de las pruebas que presentó el Paysandú B.B.C., ya que emitió el fallo escasos minutos después de haber recibido a nuestros directivos.

Ante el despojo realizado a Paysandú por la parcialidad de Aguada (mover el aro), optó por lavarse las manos, aduciendo que el real culpable fue el juez por no haberlo sancionado y derivando el tema al Colegio de Arbitros. Es aquello de que "el culpable no es el que roba sino el guardia que lo permite".

La sanción aplicada a Aguada, de escaso monto pecuniario y nula consecuencia deportiva, más que un castigo a la infracción parece un premio a la viveza, y más que prevenir la repetición del hecho, parece fomentarla. Peor aún: la impunidad con que fuimos perjudicados ha fomentado en nuestra parcialidad un sentimiento de frustración y enojo, tan comprensible como difícil de combatir.

Fallo dictado en el partido Paysandú-Defensor:

El Tribunal no le concedió a la directiva del Paysandú B.B.C. las mismas posibilidades de presentar sus descargos que le otorgó, en el caso anterior, al Club Aguada.

Citó a declarar a los testigos, tomándose el tiempo necesario para realizar una meditada evaluación de los hechos, amparándose en el art. 17 del Reglamento.

Prestó atención al video y a todas las pruebas que consideró pertinentes.

Más allá de que no se aprecie en el video, el jugador Rodrigo Riera tuvo una actitud de provocación hacia la parcialidad de Paysandú. Este hecho —que el Tribunal prefirió desconocer— podemos probarlo por la declaración de decenas de testigos, no sólo de Paysandú sino también de Montevideo, presentes en el Estadio.

A mayor abundamiento, la provocación del Sr. Riera fue denunciada en el formulario por el juez Sr. Raúl Cames, quien sin embargo dos días después —ignoramos sobre que bases— se da cuenta que se confundió en su apreciación.

La afición de Paysandú se caracteriza por su conducta, no habiendo antecedentes —en los casi 26 años de existencia del Estadio Municipal— de hechos lamentables como los que nos ocupan. No se registraron incidentes incluso en el partido que —en circunstancias mucho más dramáticas— Paysandú B.B.C. perdió en el alargue contra el Club Trouville. Este simple hecho debería hacer reflexionar sobre la razón de que en un partido tranquilo, que gana con absoluta justicia el Club Defensor, se generaran hechos de violencia. Y la razón es que existió una clara provocación, que sin embargo el Tribunal no se molestó en constatar a pesar de la denuncia de uno de jueces y la existencia de centenares de testigos.

De lo expuesto se deduce una injusta dualidad de criterios en la forma de actuar del Tribunal, según fuera nuestra institución la víctima o el culpable de una situación anómala.

Sin perjuicio de lo expresado, queremos dejar constancia de lo siguiente:

Que no asumimos el papel de víctimas en cuanto a la pena impuesta al Paysandú B.B.C. La agresión al juez existió y debía ser sancionada.

Que lamentamos profundamente los hechos acaecidos en el Estadio Municipal y nos comprometemos a tomar todas las medidas a nuestro alcance para evitar su repetición.

Que el Tribunal de Penas no nos merece confianza, por haber demostrado no ser coherente en sus procederes al momento de tratar los diferentes fallos.

Que asimismo lamentamos tener que referirnos en este escrito a los clubes Aguada, Defensor y Trouville, con los cuales mantiene una excelente relación y que nada tienen que ver con las situaciones generadas. Si los hemos mencionado, es al sólo efecto de avalar nuestros dichos.

Sin otro particular, saluda al Sr. Presidente,

Andrés Piaggio"

Hombre & Hombre

—Está brava la cosa en la Liga.

—No es para tanto.

—¿Con qué ánimo va a jugar el clásico la gente de Paysandú?

—Póngale la firma que en el Estadio Cerrado Municipal, los sanduceros tendrán buen comportamiento, pese al momento que viven y al hecho de enfrentar a Salto.

—Se toman medidas.

—Siempre se adoptan para este tipo de contiendas. Mire que en la reunión que hubo el lunes pasado entre el presidente de la Federación y las autoridades de los clubes, a todos los representantes les quedó claro los perjuicios que le traerá ser autores materiales de la violencia.

—¿Qué me dice del fallo?

—No comento fallos. Le trasmitólo mismo que usted pudo auscultar en el ambiente, en medio de un ensordecedor murmullo. A Paysandú lo despojaron contra Aguada y lo remataron ante Defensor Sporting. Ello es vox populi vox dei, así que no hay que andar con vueltas.

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