Uruguay tiene buenas posibilidades de retornar al mercado estadounidense de carnes debido a que el gobierno de Washington desea levantar lo más pronto posible la suspensión aplicada en respuesta al brote de fiebre aftosa en la ganadería uruguaya, dijo hoy la secretaria de Agricultura de ese país Ann Veneman.
El mismo parecer lo había expresado el miércoles el presidente uruguayo Jorge Batlle al concluir una serie de entrevistas en Washington, que incluyeron al presidente George W. Bush y Veneman.
"Fue una gran reunión", dijo Veneman a reporteros en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), donde se reencontró con Batlle en una reunión interamericana sobre salud y agricultura.
Indicó que el miércoles se reunió en dos ocasiones con Batlle, en la Casa Blanca y su propio despacho, y en ambas ocasiones "tuvimos la oportunidad de hablar de muchos temas", particularmente sobre la preocupación uruguaya de recuperar acceso al mercado estadounidense con productos cárnicos.
Uruguay perdió ese mercado el 24 de abril del 2001 a raíz de un brote de fiebre aftosa que le costó al país la paralización de una industria que le genera ingresos por 480 millones de dólares al año.
A partir de entonces, bajo regulaciones estadounidenses, el país entró en un periodo de espera de dos años para estar en condiciones de reingresar al mercado. En ese periodo se cumplen una serie de procedimientos que, en el caso uruguayo, están en "una marcha normal", dijo Veneman.
El viernes 25 de abril, al cumplirse dos años de la suspensión, termina la etapa de la formulación de comentarios sobre el reingreso uruguayo. Luego debe venir un decreto de la oficina de Veneman y una resolución final de la OMB, la Oficina de Administración y Presupuesto, una dependencia de la Casa Blanca.
Batlle dijo que "en unas cuantas semanas" estaría culminado el proceso y que en las conversaciones en Washington no se ha estado hablando de cuotas.
Veneman dijo que la etapa de los comentarios aún estaba vigente y "pasaremos finalmente a las regulaciones tan pronto como nos sea posible".
Batlle dijo que en los países del Mercosur Uruguay más Brasil, Argentina y Paraguay "estamos muy preocupados por los efectos de la fiebre aftosa y hemos hecho cosas muy importante para erradicarla".
En el caso uruguayo, la lucha empezó hace más de medio siglo, en 1946, hasta que finalmente en 1993 el país fue declarado libre de aftosa con vacunación y en 1996 como libre de aftosa sin vacunación.
Según fuentes agropecuarias de la OPS, Uruguay y los demás países afectados en Sudamérica podrían recuperar esos niveles de confianza dentro de seis a 10 años.