El sábado, Peñarol apenas empató ante Villa Española 2 a 2 y ratificó su mal momento. En defensa mantiene sus problemas, con bajos rendimientos individuales y deficitario funcionamiento. En ofensiva padece el sensible declive en la producción de Cedrés y Pacheco, éste aun muy lejos de su mejor forma física y futbolística, y reincide en buscar con largos pelotazos a Jiménez, bien neutralizado por la defensa aurirroja y el arquero Schmidt, el mejor de la cancha, impecable en las salidas por aire.
Pero lo que más llama la atención es el estado de ánimo del equipo, que acusa falta de confianza, nerviosismo e imprecisiones no habituales. Los problemas que vive el club, desde el Consejo Directivo hasta las consecuencias del enfrentamiento entre Aguirre y Bengoechea, a las que nadie refiere pero que perjudican el comportamiento del técnico y ex capitán, generan una merma en la producción del equipo que en nada se parece al que vimos acá ante la UNAM y el Bolívar por la Copa.
Cabe destacar la muy buena actuación de Villa Española, en especial con la pelota. Fiel a la pretensión de su técnico, de jugar bien como mejor forma de conseguir resultados positivos, con buena actitud para defender, con determinación y temperamento, y un arquero que dio una lección de cómo se debe salir y emplear el cuerpo en el área, el equipo de Matosas dominó en varios pasajes y pudo ganar el partido de la misma forma en que pudo hacerlo Peñarol.
Ayer vimos el mejor cotejo del año. Nacional dominó de entrada hasta que Abreu hizo un golazo impresionante al picar el balón por encima de De León tras certero pase de Alvez hacia atrás. Iban 8 minutos. Luego se lanzó Fénix al ataque por el empate y estuvo cerca de lograrlo en más de una ocasión. No lo hizo por el muy buen trabajo defensivo tricolor que neutralizó los embates y cuando no fue posible apareció Munúa, de gran faena, para salvar a su valla. Cuando se aguardaba la igualdad, de nuevo Abreu hizo otro golazo para poner el 2 a 0. De ahí en adelante reaccionó Nacional, que pudo aumentar en tres ocasiones y Fénix siguió atacando con peligro. En el tiempo final llegó el tercero por Alvez, con soberbia culminación tras gran pase de Scotti a los 7. De ahí en más se vio la más fluida labor conjunta tricolor que defendió bien y sacó el balón con rapidez y precisión de su zona para gestar varias chances claras de gol que por poco no se concretaron. Fénix, que no defendió bien, siguió atacando bien y pudo en más de una ocasión descontar.
Lo más importante en Nacional fue su notoria superación en defensa antes de enfrentar a Santos el miércoles. Lembo levantó mucho. Leites dio otra seguridad al fondo. Marcó muy bien, tuvo gran dinámica, se le vio muy concentrado y eficiente. Correcto Benoit, quien subió menos pero con mayor eficacia. Debe levantar Dadomo. En el medio se vio bien a Machado, mejora Eguren, aun con errores y Scotti fue el mejor en todo, marcó y se proyectó a la ofensiva con criterio y precisión en los pases. Peralta no estuvo en una tarde feliz, inició bien varias jugadas pero no culminó. Alvez se acerca al que se vio en el ciclo anterior y el gol le hará bien. Lo de Abreu es impresionante. Define notable y enloquece a su parcialidad, que lo adora y con razón.