WASHINGTON El departamento de Estado justificó la atribución discrecional de contratos para la reconstrucción de Irak a empresas estadounidenses por la necesidad de actuar rápido en un contexto de guerra.
El portavoz del ministerio estadounidense de Relaciones Exteriores, Richard Boucher, indicó que no estaba informado de la decisión de la Comisión Europea de verificar la compatibilidad de esos contratos con las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Boucher expuso, sin embargo, una justificación de la atribución de esos contratos a empresas norteamericanas, y subrayó entre otras cosas la necesidad de actuar "de manera rápida", sin respetar, debido a la urgencia, el plazo de seis meses habitualmente exigido para la recepción de ofertas.
"Esto se hizo cuando la guerra comenzaba, y en consecuencia fue necesario actuar teniendo en cuenta la situación, pero también con un cierto sentido de la seguridad y la confidencialidad", declaró.
Boucher señaló también que se trataba "del dinero del contribuyente estadounidense" y que los propios europeos "entregaban a veces dinero a empresas de su nacionalidad".
En Bruselas, una portavoz del comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, declaró ayer que "estamos examinando si los contratos que se presentan o presentarán responden o no a las normas de la OMC".
"Esperamos que todos estos contratos respeten la legalidad, porque la última cosa que necesitamos es un nuevo frente en la OMC", agregó. "La cuestión es muy delicada políticamente", señalaron, "porque la señal que se lanzará será muy negativa".
AFP