Diversos indicadores sobre la evolución de la economía divulgados recientemente comienzan a mostrar señales positivas, si bien persisten elementos que aún impiden hablar con certeza de una reactivación.
Entre las cifras positivas se encuentran: el crecimiento de las exportaciones en marzo, algunos indicadores de consumo de energía vinculados a la industria manufacturera, el aumento del empleo y buenas cifras preliminares sobre el resultado fiscal en el primer trimestre.
Entre las negativas, la debilidad de la demanda interna y la incertidumbre sobre la externa que provoca la guerra en Iraq, y el peso de las importaciones de crudo —también debido al conflicto armado— que ha impedido la consolidación de los superávit comerciales que el país necesita.
La tímida recuperación de los indicadores frente al panorama negativo generalizado que mostraron durante la mayor parte del año pasado —especialmente en el segundo semestre— se vio reflejada en el avance de 0,05% del Indice Líder de Ceres de febrero. Este índice intenta predecir cambios en el ciclo económico.
El aumento es el primero en dos años, de allí su importancia a pesar de su ínfima magnitud. No obstante, habrá que esperar a las cifras de los próximos meses para ver si en efecto se trata de un cambio en la tendencia bajista, o simplemente de una interrupción.
EXPORTACIONES. Las exportaciones habrían registrado un importante repunte en marzo, de cerca de 8% frente a igual mes de 2002, según cifras difundidas en la pasada jornada por la Unión de Exportadores del Uruguay.
Los datos surgen de información procesada por la Dirección Nacional de Aduanas en base a las Declaraciones Unicas Aduaneras (DUAs) y constituyen un indicador preliminar de las exportaciones efectivamente cumplidas que luego divulga el Banco Central.
El acumulado en los tres primeros meses de 2003 muestra prácticamente los mismos valores que el año pasado. De todas maneras, lo relevante es que tras el descenso de enero las ventas al exterior se recuperaron un poco en febrero y lo hicieron aún más en marzo.
El crecimiento de la demanda externa ha provenido desde los países europeos, favorecido por la apreciación del euro frente al dólar desde que se iniciaron las tensiones en Iraq, y desde algunos países latinoamericanos.
El de mayor trascendencia entre estos últimos es Argentina, país que sólo el año pasado redujo sus compras de mercancías uruguayas en un 64%. De acuerdo con las cifras de DUAs, las ventas al vecino país entre enero y marzo han crecido casi 12% con relación al primer trimestre de 2002.
Sin embargo, se han invertido los roles y es Brasil ahora quien muestra una menor demanda de nuestros productos. En el lapso comentado, las exportaciones al país norteño habrían disminuido un 14% (siempre de acuerdo a las DUAs ).
INDICADORES BCU. Los indicadores de producción y comercialización que difunde el BCU continuaron presentando un panorama negativo en el primer bimestre del año, con algunas pocas excepciones.
Entre ellas sobresalen el crecimiento del consumo de fuel-oil y de energía eléctrica vinculado con la actividad de la industria manufacturera.
Los indicadores vinculados al agro muestran un comportamiento mixto, con alzas de las exportaciones de carne vacuna y de lana, y descensos en la faena de vacunos, el peso medio de los novillos y la entrada de leche a plantas industrializadoras.
Lo mismo sucede con las cifras de la construcción, con un aumento de los permisos de construcción en Montevideo, pero descensos en la construcción financiada por el BHU y en las ventas de cemento Portland, tanto para obras públicas como privadas.
Por último, los indicadores relativos al consumo (ventas de naftas y de automotores, transporte de pasajeros), mantuvieron su tendencia descendente producto de la deprimida demanda interna por la caída del ingreso, y de los ajustes de tarifas.