Naciones Unidas sacó hoy la mayoría de sus helicópteros de Irak y Alemania aconsejó a sus ciudadanos que abandonen inmediatamente el país cuando aumentan los temores de una guerra con Estados Unidos.
Los residentes de Bagdad hacían filas para comprar gasolina, alimentos enlatados y agua embotellada. La gente atiborraba las farmacias en busca de antibióticos y tranquilizantes.
Funcionarios del partido gobernante, Baath, supervisaban a trabajadores que colocaban sacos de arena en trincheras fuera de los edificios gubernamentales, incluyendo la oficina de correos.
Saddam Hussein realizaba sus propios preparativos, haciendo a un lado a la jerarquía militar para colocar a uno de sus hijos y a tres lugartenientes de confianza para que tomen en sus manos la defensa de la nación. Un decreto emitido la noche de hoy pone a Irak en pie de guerra.
Hoy los inspectores de armas de la ONU mandaron a Siria y luego a Chipre cinco de los ocho helicópteros que tenían en Irak porque la compañía occidental que los aseguraba suspendió la cobertura.
Alemania emitió una alerta de viaje e instó a sus ciudadanos para que abandonen Irak "inmediatamente".
Otros diplomáticos europeos, incluidos los suizos y los griegos habrán de abandonar Irak el lunes como parte del éxodo de unas 60 legaciones diplomáticas.
Los preparativos para la guerra ocurren cuando el presidente George W. Bush, el primer ministro británico Tony Blair y el presidente del gobierno español José María Aznar se reúnen en las islas Azores para determinar sus próximos movimientos, luego que la iniciativa diplomática no logró el apoyo necesario para que el Consejo de Seguridad de la ONU autorizara la guerra.
"No hay duda de que estamos cerca del final, por decirlo así, de los intentos diplomáticos", dijo hoy el vicepresidente estadounidense Dick Cheney.
El presidente francés Jacques Chirac, cuya nación frustró la iniciativa estadounidense al amenazar con el veto, dijo hoy que está dispuesto a aceptar que se dé a Irak un plazo a Irak de 30 días para el desarme, si la medida es respaldada por los inspectores de armamento de la ONU.
Horas antes de la cumbre en las Azores, Chirac dijo que los inspectores dirán al Consejo de Seguridad la semana entrante que ellos creen que es posible desarmar pacíficamente a Hussein.
Por su parte, el presidente iraquí puso a su hijo y a tres de sus lugartenientes a cargo de cuatro regiones militares.
El decreto del Consejo del Comando Revolucionario el organismo ejecutivo de mayor nivel en Irak indicó que el líder iraquí elige la lealtad sobre la capacidad militar profesional. La medida dificultará que los generales deserten y se lleven con ellos a sus unidades porque el mando estará en manos de políticos.
El hijo de Hussein, Qusai, queda a cargo del núcleo del régimen: Bagdad y la ciudad natal del presidente, Tikrit.
El primo de Hussein, Ali Hassan al-Majid, quedó a cargo del sector sur, clave porque enfrentaría a las fuerzas estadounidenses y británicas estacionadas en Kuwait.
El segundo de Hussein, Izzat Ibrahim al-Douri, tiene el mando de la estratégica región norte. Mientras que un área que incluye sitios sagrados musulmanes chiítas como Karbala y Njafas fue puesta bajo las órdenes Mazban Jader Hadi, un miembro del gobernante Consejo de Comando Revolucionario.
El presidente iraquí retiene la autoridad para ordenar el uso de misiles en tierra y los recursos aéreos, según el decreto. AP