Una asamblea de funcionarios de Rilomán (financiera del grupo Moon) aprobó ayer hacerse cargo de la empresa para permitir que esta siga funcionando, dijo a El País Juan José Ramos, presidente del sector banca privada de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay.
Mientras tanto, las negociaciones con el gobierno para el traspaso de las acciones de esta empresa a manos de los trabajadores "viene bastante bien", informó el sindicalista.
Rilomán tiene cerca de 300 funcionarios, la mayoría de ellos afiliados al gremio bancario.
Sin embargo las negociaciones por los funcionarios del Banco de Crédito siguen incambiadas y por lo tanto el conflicto se mantiene.
Elizeu Christiano Netto, vicepresidente del Banco de Crédito, dijo que las medidas sindicales también congelaron las negociaciones por el pago de las deudas de las empresas del grupo Moon con el Crédito.
En este sentido, dijo que "lo último que se habló fue hacer un pago grande al principio y después hacer pagos más chicos en forma trimestral".
Según Christiano Netto, el plazo de pago que se manejaba oscilaba entre cuatro y seis años.
También confirmó que el grupo pagará el aval de U$S 15 millones que hay por Rilomán, para que la empresa quede en manos de sus funcionarios.
Por otro lado, AEBU creó el miércoles pasado una fundación que se encargará de manejar los cursos de capacitación para empleados bancarios que queden sin trabajo y también para ayudar en la creación de pequeñas empresas.
El plan será financiado por unos U$S 900.000 que proveerá el Banco Interamericano de Desarrollo, que además brindará asesoría técnica. El mecanismo está previsto para unas 800 personas, explicó Ramos.
SALUD. Por otro lado, el Poder Ejecutivo resolvió disponer U$S 300.000 para atender a ahorristas del Banco de Crédito que tengan problemas de salud y necesiten hacerse tratamientos médicos.
La resolución amplía una anterior que estaba destinada a atender las necesidades de los ahorristas de los bancos Montevideo, Comercial y Caja Obrera. En esa oportunidad, se destinaron U$S 500.000 para financiar tratamientos médicos. Ahora se agregan U$S 300.000 para atender solamente a los depositantes del Banco de Crédito.
Esta suma se descontará de los recursos en efectivo que correspondan al Estado, en su calidad de acreedor de la entidad que fue liquidada y a cuenta de futuros rescates parciales o totales de cuotapartes a verificarse por el Fondo de Recuperación de Patrimonio Bancario del Banco de Crédito.
El dinero se utilizará solamente para atender las solicitudes de aquellos ahorristas "que acrediten su necesidad de solventar gastos mínimos e imprescindibles ocasionados por tratamientos médicos, debidamente certificados".
El administrador del fondo de recuperación de patrimonio deberá valorar en cada caso si las sumas solicitadas son razonables, adecuándolas según su leal saber y entender, dice la resolución.
Para que el mecanismo funcione, los depositantes deberán solicitar al Fondo Nacional de Recursos la certificación de su estado de salud y de la necesidad imprescindible del tratamiento médico requerido.
Mientras tanto, la comisión de ahorristas del Banco de Crédito se reunió ayer con el senador Francisco Gallinal para plantear su problema y sus opciones de salida, que pasan por el traspaso de los depósitos al Banco República.