JOSE MARIA BELLO
En la pasada semana el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Eugenio Figueredo, mantuvo una comunicación con el presidente de la Federación Japonesa de Fútbol, Saburo Kawabuchi para ponerse al tanto sobre lo sucedido respecto al partido amistoso que las selecciones nacionales de ambos países iban a disputar el próximo mes en Estados Unidos, Kawabuchi le confirmó que había resuelto dejar sin efecto dichos encuentros —también iban a jugar ante Estados Unidos— por la situación de inseguridad que se vive en Estados Unidos relacionada con las amenazas de guerra que día a día se van incrementando.
Ante esa situación Figueredo auscultó la posibilidad de que el partido se hiciera en Japón, cosa que no disgustó a Kawabuchi y viendo que la idea podía cuajar el uruguayo aprovechó para intentar conseguir una paga superior a los cien mil dólares que estaba estipulado iban a cobrar en caso de llevarse a cabo el partido en EE.UU.
La comunicación se hizo horas después que Figueredo regresara de Estados Unidos, por lo que conocedor de como estaban las cosas en el país del norte le manifestó al japonés que él tampoco veía mayores inconvenientes para que el partido se jugara donde fue fijado en un principio ya que la situación interna es totalmente normal e incluso pocos días atrás habían jugado México y Argentina con un clima normal y sin ningún inconveniente. Kawabuchi quedó en hablar con los demás dirigentes y anunció que en la semana que hoy se inicia le respondería.
Inesperadamente para muchos, no para Figueredo, ayer las agencias de noticias internacionales informaban que Japón había decidido respetar el acuerdo y jugar los partidos pactados en Estados Unidos. Por lo tanto el próximo 26 de marzo en San José (California) estarán frente a frente uruguayos y japoneses.
Ahora habrá que determinar quién será el técnico de dicho representativo ya que, como es de esperar, a esa altura ya habrá sido designado el nuevo conductor celeste pero parece poco probable que sea él quien dirija ese equipo, todo hace pensar que nuevamente Jorge Da Silva estará al frente del grupo.
En otro orden de cosas quedó resulto que el próximo martes se lleve a cabo una reunión entre todas las partes sobre el tema del seguro de las eliminatorias. A dicha reunión, que se realizará en el Banco de Seguros, concurrirán representantes de todas las partes, es decir, AUF, jugadores, aseguradoras y el Banco y allí se espera que aparezca el humo blanco y finalmente los jugadores y técnicos se puedan hacer del dinero que se les adeuda.