Se fue el Chengue

Finalmente, el tantas veces anunciado pase internacional de Richard Morales se hizo. El Osasuna de Pamplona, club donde juega Pablo García, lo contrató en forma definitiva y el popular jugador tricolor tiene desde ya el desafío de conquistar a su nueva afición tal como lo hizo antes con la de Nacional.

Morales llegó al fútbol grande ya mayor. Procedente de Basáñez, donde lo cobijó su amigo y representante Humberto Schiavone, llegó a Nacional con muchas carencias técnicas pero con una cuota de personalidad, guapeza y coraje, que le hicieron un lugar en el corazón de los hinchas.

Algunos goles importantes y en especial sus desempeños en los clásicos, le dieron de a poco la titularidad que muchas veces reclamamos sin que se la diera el técnico De León. No sólo sus desempeños futbolísticos fueron trascendentes. Hizo respetar a la ofensiva como pocas veces en la historia. Su estatura y corpulencia lo tornaron muy difícil de marcar para sus rivales, quienes apelaban a agarrarlo dentro del área cuando venían balones por aire, lo que pocas veces fue sancionado por los árbitros.

Decíamos que sus desempeños clásicos fueron muy positivos, más allá de los aciertos futbolísticos. Siempre demandó la atención de más de un rival para su marca, hizo goles decisivos pero por sobre todo cambió el comportamiento de los zagueros rivales. Por muchos años los defensas de Peñarol se llevaron por delante a los delanteros de Nacional. Con el Chengue no fue así. Bastó que faltara por suspensión en el último clásico para que retornara el comportamiento tradicional de los zagueros rivales.

Si algo le faltaba para consolidar su dimensión muy popular en el medio, convirtió los goles más trascendentes con la celeste de los últimos meses. Hizo los dos tantos que le dieron a Uruguay la clasificación para el Mundial, ante Australia en el Centenario, el primer tanto para la reacción ante Senegal en Corea, forzó el penal que permitió otro de los tantos y estuvo en su cabeza la posibilidad de una clasificación hazañoza cuando no faltaba casi nada.

La transferencia genera a Nacional un ingreso importante en estos tiempos y le crea un vacío futbolístico grande. No será fácil encontrar un jugador de sus características. En especial por el físico y sobre todo por el respeto que impone. Lo más factible es que haya que cambiar el estilo de juego, que puede ser mejor técnicamente pero será menos respetado sin dudas.

Para el jugador es una oportunidad extraordinaria. Ojalá sepa aprovecharla. Le llega en la edad justa. Con un año más, ya no era viable para Europa. Pueden consolidarse él y su familia si hace bien las cosas. Deberá esforzarse mucho más. Tendrá que superarse en fundamentos técnicos y aprender a utilizar mejor el físico. últimamente se caía solo y muchas veces lo superaban defensas mucho más chicos en el juego aéreo. Los progresos mostrados deberán ser mayores. Deberá aplicar mejor el doble ritmo, cabecear con más precisión, parar la pelota y aguantar a los rivales cuando le llega de espaldas. Definir con más certeza. Allá las marcas son mucho más duras y encimadas que acá. Hay menos tiempo y espacio para decidir y concretar. El otro tema es la regularidad. Acá sus ciclos buenos duraron poco. Allá deberán ser mayores. Su contracción al entrenamiento y su profesionalismo deberán ser totales, para aprovechar la oportunidad que como ser humano se merece. Ojalá que le vaya muy bien.

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