Nuevos estudios analizan el uso

Cigarrillos electrónicos en la mira de expertos

Mientras algunos estudios señalan su efectividad para dejar el tabaco tradicional, este tipo de dispositivos no combate la adicción, según expertos.

Foto: Shutterstock
Foto: Shutterstock

Por unos $ 1.000 un uruguayo puede conseguir un cigarillo electrónico o vaporizador en internet, sin más complicaciones. Otras publicaciones de la red ofrecen los líquidos que se inhalan, de sabores con o sin nicotina, también por valores menores a los $ 1.000. Sin embargo, de acuerdo con el Decreto N° 534 del año 2009, actualizado por el Decreto Nº 299 de 2017, está prohibida “la comercialización, importación, registro como marca o patente y publicidad, de cualquier dispositivo electrónico para fumar, conocidos como “cigarrillo electrónico”, “e-cigarettes”, “e-ciggy”, “e-cigar”, entre otros, incluidos aquellos que se ofrezcan como alternativa en el tratamiento del tabaquismo. Asimismo, se hacen extensivas a este tipo de productos de tabaco, todas aquellas prohibiciones comprendidas”.

La médico neumóloga, Sandra Peña, integrante de la comisión directiva de la Sociedad Uruguaya de Tabacología y una de las responsables del Programa de Tabaquismo del Hospital Británico, explicó a El País que en la clínica son muy frecuentes las preguntas sobre este tipo de dispositivos: “Consultas sobre el cigarrillo electrónico recibo todo el tiempo. Porque en realidad las personas están informadas y tienen acceso a estos dispositivos. Se sabe muy bien quién lo comercializa y se puede encontrar hasta en internet”, explicó.

La neumóloga sostuvo que más allá de que se trata de algo que está prohibida su comercialización, desaconseja su uso por otras razones: “El tema es que no tenemos certeza sobre cuál es la dosis de nicotina que están recibiendo. Ahí es donde está la complicación, porque están los que dicen que usan esa sustancia, y los que dicen que no, que es otra. En realidad no se sabe realmente qué es”, destacó.

Investigación

Efectivo para dejar de fumar tabaco

“Este es el primer ensayo que prueba la eficacia de los cigarrillos electrónicos modernos para ayudar a dejar de fumar”, estimó el investigador principal Peter Hajek, profesor de la Universidad Queen Mary de Londres, al referirse al estudio realizado en Gran Bretaña.

Los investigadores descubrieron que el 80% de los usuarios de cigarrillos electrónicos que habían logrado mantenerse alejados de los cigarrillos combustibles seguían utilizando su dispositivo a batería. En el grupo de reemplazo de nicotina, en tanto, solo el 9% de los que habían dejado de fumar, seguían usando parches y chicles.

Los expertos Belinda Borrelli y George T. O’Connor, recomiendan que los cigarrillos electrónicos se usen cuando fracasan otros enfoques para dejar de fumar, y que se use la menor dosis posible de nicotina, así como se establezca una línea de tiempo para el uso de cigarrillos electrónicos.

“No está bien establecido cuán tóxico es, pero también es tóxico. No es que sea inocuo totalmente”, afirmó Peña.

Subrayó que la nicotina puede ser tóxica “si se usa en una alta cantidad” y que “al ser un estimulante puede desencadenar una complicación, una arritmia o un paro cardíaco en un paciente”.

Por otro lado, respecto a aquellas personas que buscan dejar de fumar y sustituyen el cigarillo convencional por el electrónico sostuvo: “Del punto de vista de lo conductual tampoco está bien el uso del cigarrillo electrónico porque mantiene el hábito de estar fumando. Llevarse algo a la boca y todo eso, hace que se pierda la posibilidad de poder llevar adelante la superación del tabaco”.

Nueva conclusión.

Un estudio publicado por el New England Journal of Medicine da otra perspectiva sobre el tema. En efecto, señala que los cigarillos electrónicos son dos veces más eficaces que los parches de nicotina o los chicles para dejar de fumar los cigarros tradicionales. de acuerdo con lo que informan The New York Times y AFP.

El estudio indicó que el 18% de los fumadores de cigarrillos electrónicos lograron evitar los cigarros combustibles durante un año, en comparación con el 9,9% de quienes confiaron en terapias de reemplazo de nicotina para el mismo objetivo. Realizado en Gran Bretaña y financiado por el Instituto Nacional de Investigación de la Salud y el Cáncer, siguió a 886 fumadores elegidos al azar para que usaran cigarrillos electrónicos o terapias tradicionales de reemplazo de la nicotina. Los dos grupos participaron de al menos cuatro sesiones por semana en las que se les ofreció asesoramiento psicológico y apoyo conductual, lo que resultó crucial.

El Dr. Neal L. Benowitz -jefe de farmacología clínica en la Universidad de California, en San Francisco, que es un experto en enfermedades vinculadas con el tabaco, que no participó del estudio- consideró que la prueba clínica realizada resulta importante.

Las conclusiones pueden dar nueva legitimidad a empresas de cigarrillos electrónicos como Juul, que ha estado bajo crítica del gobierno y del público en Estados Unidos por lo que que la Administración de Alimentos y Medicamentos ha llamado epidemia de vapeo entre los adolescentes.

Los cigarrillos electrónicos proveen la nicotina que anhelan los fumadores sin los componentes tóxicos y cancerígenos que vienen con la inhalación del tabaco que se quema. Pero, las autoridades en Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países no los han aprobado para ser comercializados como herramientas para dejar de fumar.

La prueba clínica se realizó de mayo de 2015 a febrero de 2018. Debido a que los fumadores fueron reclutados en las clínicas, ya estaba predispuestos a dejar, lo que puede haber afectado levemente los resultados. Los participantes fueron de mediana edad, fumaban entre media y una cajilla por día y ya habían intentado dejar de fumar.

El Dr. Maciej Goniewicz, coautor del estudio británico, que ahora es farmacólogo en un centro especializado en cáncer, en Nueva York, indicó que el éxito del cigarrillo electrónico refleja una combinación de factores. “Se trata del método de recepción, la cantidad de nicotina y el comportamiento del usuario”, manifestó. “Los cigarrillos electrónicos tienen la ventaja de que el consumidor decide cómo y cuándo succionar. Los productos de terapia de reemplazo de la nicotina tienen instrucciones específicas, que son diferentes, según cada producto”.

Benowitz señaló que las tasas más altas de abandono y cumplimiento entre los usuarios de cigarrillos electrónicos pueden tener una explicación adicional en el hecho de que esas personas expresan más satisfacción con los dispositivos que los otros grupos con los productos que consumen.

El New England Journal of Medicine dedicó gran parte de su última edición a los cigarrillos electrónicos, publicando dos editoriales y una carta, que en conjunto muestran lo intrincado del debate sobre la salud pública y estos dispositivos. Un editorial escrito por Belinda Borrelli y George O’Connor, profesores de la Universidad de Boston advierte que “si bien los cigarrillos electrónicos son más seguros que los tradicionales, no están exentos de riesgos”.

Cigarrillos electrónicos en Uruguay

Prohibida comercialización, pero no su uso
Foto: Shutterstock

El decreto promulgado en 2017 prohíbe la comercialización, importación y registro de patentes, pero no se fija en el uso de los cigarrillos electrónicos. De hecho, en Uruguay muchas personas ya incorporaron este tipo de dispositivo en su vida comprándolo a particulares o en el exterior del país.

Es muy fácil acceder, solo hace falta buscar en google
Foto: Shutterstock

Con una rápida búsqueda en Google escribiendo “cigarrillo electrónico Uruguay” se despliega una variedad de opciones, desde el kit para “vapear”, hasta los diferentes líquidos que se colocan en el dispositivo. El costo no supera los $ 1.000. También existen otros proveedores en el país.

Médicos reciben consultas y desaconsejan su uso
Al instante: las recetas médicas de los pacientes se subirán a una plataforma en internet, a la que se podrá acceder desde cualquier farmacia.

Al margen de que está prohibida la comercialización, los médicos advierten que uno de los principales riesgos de los cigarillos electrónicos es la falta de certeza sobre qué sustancias y qué volumen de nicotina tienen los geles que se utilizan en los cigarillos electrónicos. Además, no combaten la adicción.

Son considerados un tabaco más
La nicotina que consumen padres causan daño a hijos. Foto: Shutterstock

El decreto de 2017 advierte que los cigarillos electrónicos son para la ley considerados tabaco, por lo que aplican a él algunas de las mismas normas que para los cigarrillos convencionales. Entre ellas que no está permitido su uso en espacios cerrados y espectáculos.

Llegar a los 100 años para poder fumar

En la isla de Hawai, un nuevo proyecto propone que la venta de cigarillos se prohíba a “menores de 100 años”, informó EFE.

Bajo esta medida, se exigiría tener 30 años a los compradores de cigarrillos en 2020, luego la edad mínima subiría a 40 en 2021, 50 en 2022, 60 en 2023 y finalmente 100 en 2024, informaron varios medios de comunicación locales.

La congresista republicana estatal Cynthia Thielen, una de las impulsoras de este proyecto legislativo, dijo al The Washington Post que es consciente que la medida “tendrá un recorrido difícil”, pero es “un primer paso firme que hay que tomar”. Todo por “mantener a los habitantes del Estado Aloha sanos y salvos”, justificó la representante.

El proyecto es de carácter bipartidista y continúa los intentos de Hawai por impedir el acceso al tabaco. Ya se convirtió en el primer territorio de EE.UU. en prohibir su venta a los menores de 21 años.

En el proyecto de ley, los cigarrillos son considerados “los artefactos más mortíferos en la historia de la humanidad”.

Según la propuesta, este producto causa “más enfermedades prevenibles, muerte y discapacidad que cualquier otro problema de salud”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados