"Whitney fuma. No puedo decirle que lo deje, no lo hará", dijo textualmente el productor de la gira de la cantante. Y a esto agregó categóricamente: "Pero no es cierto que esté gravemente enferma". Con esto intentó ayudar a despejar los rumores que vienen arreciando sobre la cantante desde que el diario amarillista National Enquirer publicó que se estaba muriendo. Hasta ahora su gira no se ha cancelado, solamente ha tenido un par de traspiés más o menos serios según cómo se los mire. Houston estuvo ciertamente mal, incluso en una reciente actuación en Australia se la vio perdida y sin fuerzas sobre el escenario. Y por otra parte se ha mostrado en eventos con sus admiradores, firmando autógrafos muy dispuesta. Las drogas y el alcohol, según ella dijo, son cosa del pasado.