SEBASTIÁN AUYANET
Blues, rock, jazz, soul... ¿Qué más? Es complicado referirse a un jazzero como John Scofield sin caer en los lugares comunes aplicables a los grandes músicos del género: talento, versatilidad, inspiración y apertura.
Dentro de esa variedad estilística y aprovisionamiento de un sinfín de géneros que propone cada músico de jazz, siempre hay un fetiche particular que cada músico guarda para sí.
En el caso de John Scofield, las inclinaciones suelen estar más próximas al rock que a ningún otro género, al menos en este momento de su carrera.
Es que This meets that, el disco que en este momento se encuentra presentando por todo el mundo, lleva la marca imposible de eludir de dos clásicos fundamentales de la historia del rock: The house of the rising sun de The Animals y I can´t get no satisfaction, de los Rolling Stones.
Una vez con el disco a punto de escucharse, es difícil no ir directo a esas dos canciones - en concreto, los tracks 6 y 11- para comprobar el resultado de la relectura musical de esas canciones. En el caso de la canción que hizo famosa la sombría voz de Eric Burdon, "Sco" define un envolvente arreglo y un exquisito punteo de guitarra que parece saltar sobre la base melódica de la canción. El virtuosismo hace ceder al oído y potencia el sonido original de esa canción, aunque le cambie su ánimo original.
Sin falsa modestia, Scofield explica desde Nueva York el proceso de gestación de ésa y muchas otras de las nuevas canciones. "Lo cierto es que surgieron en ensayos y sesiones en las que nos poníamos a tocar. En un alto, alguien tocó esa canción y entonces comenzamos a sumarle cosas, a veces pienso que a lo mejor John Coltrane hubiera elegido tocar así esas canciones".
Ese espíritu lúdico puede apreciarse en los once nuevos temas. "Yo creo que de todas formas este es un trabajo más reflexivo de los anteriores, pero me gusta mucho ver que se le detecta una cierta fluidez, una naturalidad", comenta sobre This meets that (Una cosa se cruza/lleva a la otra), un título perfecto para ser resumido con esas dos canciones que cruzan mundos aparentemente lejanos. "Ahí está la magia de la música para mí. En estas dos canciones no tuve que explicar nada, el grupo sonó perfecto, no había demasiado para explicar", comenta sobre las sesiones de grabación junto al bajista Steve Swallow y el baterista Bill Stewart. Para la grabación de The house of the rising sun, también sumó a Bill Frisell, otro de los próceres de la guitarra dentro de la disciplina.
El grupo se sirve de notas y riffs para trabajarlos en su estilo, y el resultado es un disco de interesantísimas variaciones climáticas, de ambientes y también de silencios sabiamente ubicados. Pero la estrella de toda la sesión siempre es la guitarra, esa con la que Scofield se convirtió en el hombre que más escuela ha hecho dentro del jazz contemporáneo. "El concepto musical que abarca todo aquí es el `swing`. Allí van todos los otros géneros que hacemos, sea el country o el rock".
Como varias otras estrellas del jazz, Scofield tuvo en Miles Davis a la figura definitiva e irreemplazable del género que hoy lo inspira. Es de sus actuaciones en vivo junto al trompetista que saca el mejor recuerdo. Aquellas experiencias en vivo en las que, según comenta, compartir un escenario con Davis era bastante más que ser un espectador privilegiado, definieron el espíritu y la madurez compositiva de Scofield.
Nacido en 1951 en Dayton, Ohio, Scofield ingresó con menos de veinte años al famoso colegio de música de Berklee. Tiempo después de interactuar y conocer a leyendas del género como Pat Metheny y de hacer música con Swallow, dejó la escuela para grabar con Chet Baker y Gerry Mulligan. En 1976 también grabó con Charles Mingus, un año antes de comenzar con su carrera como solista. Otros trabajos notorios de la carrera de Scofield fueron junto al trío de avant-garde jazz Medeski, Martin & Wood. Junto a ellos compuso A go go, uno de los discos más celebrados por la crítica especializada en el año 1997. Nueve años después, volvería a lanzar junto a ellos Out louder, con los que giró por todo el mundo en 2006 y 2007.
En cuanto a Pat Metheny, también suele recordarse mucho la colaboración entre ambos guitarristas para el disco I can see your house from here, una de las colaboraciones con las que Scofield está más contento. "Nos conocimos en Ber-klee, pero nos encontramos cuando ya estábamos desarrollando el oficio de tocar en varias bandas. No fue hasta finales de los ochenta que lo volví a encontrar y le propuse grabar. La combinación de nuestras dos guitarras siempre me pareció muy provechosa para tocar con cualquier grupo. Quizá a mí me gusta más el blues o el rock y a Pat otras cosas como la bossa nova... pero venimos del mismo lugar".
Este próximo martes, Scofield llegará por tercera vez a Montevideo. A la cabeza de uno de los tríos más reputados del circuito mundial, llegará al Solís para una noche que quedará marcada en el año jazzero uruguayo.
Swallow, Stewart y también los "Sco Horns"
La jerarquía del trío que Scofield traerá a Montevideo, con los que ya lleva un largo tiempo de carrera, no sólo está dada por la importancia de quien lo encabeza.
Steve Swallow, que toca junto a Scofield desde principios de los años 80, es uno de los bajistas que más premios ha recibido por la prestigiosa revista de jazz Down Beat.
El baterista Bill Stewart, que toca junto a Scofield desde 1990, también se desempeña como pianista y comparte con el guitarrista el gusto por el rythm & blues y también ha sido invitado a tocar con leyendas como Maceo Parker.
Para acompañar los temas de This meets that y el resto de las composiciones que Scofield ejecutará en el Teatro, el trío llegará acompañado de otros tres músicos que serán encargados de los vientos que complementarán el trabajo del grupo. Se trata de Phil Grenadier, que estará a cargo de la trompeta y el flugelhorn, Tom Olin, (saxo tenor y flauta) y Frank Vacin; (a cargo del saxo barítono y el clarinete).
"Cuando compongo una tonada, por lo general escucho más partes de las que termino tocando en la guitarra, por eso en esta grabación agregué los vientos", explica Scofield. "Aún mantenemos nuestra ´cosa de trío` intacta, pero el sonido se amplió y cobró matices. Ellos embellecieron lo que hacemos".
Todavía quedan entradas
Las entradas para el show de Scofield del próximo martes aún se encuentran disponibles en la Red UTS y en la boletería del teatro. La franja de precios va de los 560 a los 900 pesos. Los socios del Club de Beneficios El País también tienen descuento para la adquisición de entradas, así como también los socios del Radisson Plaza Club. Los descuentos se hacen sólo en la boletería del Teatro Solís.
La producción del concierto tiene además una política de precios especiales para aquellos músicos que quieran asistir al concierto.
Quienes deseen hacerlo pueden escribir a la siguiente dirección de correo: contactos@jazztour.com.uy
Viajes, festivales, y bandas
Entrar a la página oficial de John Scofield y ver la cantidad de fechas y bandas con las que se estará presentando durante estos meses es algo que da gusto. La gira sudamericana de Scofield junto a su trío comienza este martes. Al otro día se presentará en Porto Alegre, en el Teatro CIEE.
El 22 llegará a San Pablo y el 23 tocarán en Rio de Janeiro, en el Mistura Fina Club. La gira sigue también al otro día, en el festival Rio das Ostras Jazz & Blues Festival. El día 27 toca en el Teatro del Libertador San Martin en Córdoba, y un grandioso cierre en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires.
Una vez terminada su mini gira, Scofield vuelve a Estados Unidos para participar de un nuevo festival de jazz en Maryland. Allí se presentará junto a John Medeski y Adam Deitch.
Durante el mes de junio, Scofield tiene siete fechas asignadas, en las que se repartirá entre el trío y sus actuaciones con Medeski, Martin & Wood (MSMW, según se hace llamar el grupo cuando se presenta).
En las noches del 17 y 22 de ese mes, Scofield, Swallow y Stewart llegarán al famosísimo club de jazz Blue Note para seguir presentado This meets that, ahora en el bastión del jazz en los Estados Unidos. La sobreabundancia de fechas no es una rareza en Scofield, un músico que afirma que 200 días de su año se viven en gira.
Un héroe del jazz, la fusión, el post-bop y también del "funk"
"No es exactamente similar a un Clark Kent convirtiéndose en Superman, pero la forma en que John Scofield puede cambiar del jazz a las sesiones de jam en una banda o al funk es realmente llamativo", dice el periodista John Kenyon, de la revista PopMatters.
Según explica Kenyon, el secreto de Scofield para ser uno de los maestros de la improvisación y la versatilidad reside en algo que para los músicos de jazz no es un secreto ni tampoco una actitud fuera de lo típico: toca todo el tiempo, y con todos los músicos que pueda. El jazz y la vida en comunidad es una de las características más notorias de este tipo de artistas, y el intercambio los favorece.
"Una vez que tocas con un grande como Miles Davis, no te queda otra que moldear tu propio estilo. entonces para conseguirlo hay que nutrirse de la mayor cantidad de músicos que te aporten ideas. Luego uno puede volcarlas en su formación o comenzar otro grupo, no hay celos", explica Scofield.
Quizá uno de los trabajos más elogiados del guitarrista es precisamente uno de los que más le hicieron dudar. That`s What I Say: John Scofield Plays the Music of Ray Charles es un proyecto que data del año 2005 y que le fue presentado por Ron Goldstein, presidente del sello Verve. "Me lo pensé mucho, pero hacía tiempo que quería hacer algo con cantantes y soy un gran fanático de Ray Charles, así que pude reclutar a un montón de ídolos del soul que yo tenía y trabajar con ellos. Al final, terminó siendo un proyecto perfecto y que me dejó muy feliz".