MATIAS CASTRO
Los fanáticos del sadismo de la primera parte de "Hostel" o de series como "El juego del miedo", se preparan para una nueva avalancha de gritos y sangre. "Hostal 2" se estrena este viernes y en ella, la finlandesa Vera Jordanova interpreta a un personaje muy siniestro: Axelle.
Vera Jordanova suena gentil al otro lado del teléfono. Parece contenta al hablar sobre su personaje, Axelle, la chica mala de Hostal 2, que se estrena el próximo viernes. Es su primer papel en una película estadounidense. "Hacer esto significa mucho para mí, y me puede traer muchas oportunidades. Pero claro, eso depende de mí", dice.
Esta chica de 32 años, criada entre Finlandia y Bulgaria, viene de una carrera de varios años como modelo y de actuar en películas y series finlandesas de televisión, de nombres tan misteriosos para un uruguayo como Thtitehdas.
"Mi personaje (en Hostal 2) es la chica mala de la película, la que lleva a las tres turistas estadounidenses al hostal en Eslovaquia. Es como un camaleón, puede hacer cualquier cosa con tal de lograr sus objetivos", describe Vera.
El gran problema que Eli Roth, el director y guionista, había enfrentado luego de terminar la primera película era cómo volver a sorprender al espectador que ya sabía el destino que aguardaba a los visitantes de este siniestro hostal perdido en el medio de Europa. Así que para esta secuela decidió centrarse más aún en personajes femeninos y darle mayor desarrollo dramático a los clientes del "servicio de tortura y asesinato" que oculta el hostal.
La primera parte, a pesar de su pequeño presupuesto, fue un sorpresivo éxito en las boleterías, cosechó muchas críticas debido a la imagen de Europa del Este que generaba. Pueblos siniestros con habitantes medio brutos, lugares sin control e invadidos por la corrupción era el panorama que mostraba.
Esta segunda parte, vuelve a los mismos escenarios con el mismo pueblo que parece complotado para sostener esa red de secuestro de turistas. "Todos saben que esto es una película y que es ficción. Lo único que se me ocurre es que este tipo de películas pueden incrementar el turismo hacia el país, es decir, antes de Borat nadie sabía nada de Kazakistán. A pesar de todo como una europea no puedo decir que el retrato de la película sea correcto, y que las mujeres de allí no tienen nada que ver a mi personaje".
Vera cita los argumentos que ha dado Eli Roth para defenderse de las acusaciones. "Creo que el género de terror refleja la sociedad y lo que la gente experimente en cierto momento. Y lo que prueba esto es que Eli tiene muchísimos fanáticos en Irak, recibe cartas de allá de parte de gente que le agradece por lo que ha hecho. Si esto se puede llamar una forma de arte, puedo decir que el cine de terror puede funcionar como forma de exorcizar, como una terapia".
Al igual que la primera película, esta fue producida por Quentin Tarantino. Sin embargo para el rodaje él no pudo estar presente. Vera cuenta que como el director estaba ocupado filmando Grindhouse (su nueva película de terror, que aún no tiene fecha de estreno en Uruguay) ella recién lo conoció en Los Angeles, mucho después de terminado el proceso. Con su cierto olfato, Tarantino había apoyado a su amigo Eli Roth, financiándolo y poniendo su nombre en los afiches: "Quentin Tarantino presenta". Ese fue uno de los elementos que hicieron que una producción de 4.5 millones de dólares se convirtiera en el primer rompetaquillas del año 2006, y terminase generando más de 100 millones de dólares.
No en vano Eli Roth comenzó de inmediato a escribir y a trabajar en la preproducción de la secuela. Vera cuenta sobre la velocidad con la que debieron trabajar: "Para ser honesta no tuve mucho tiempo de ensayar, ellos dejaron el casting de Axelle para el último momento. Tuvimos una semana de ensayos con Eli y las chicas, luego comenzamos a filmar. Es poco tiempo para algunas películas".