MATÍAS CASTRO
Internet estrecha su alianza con la industria del entretenimiento. Esta vez le tocó el turno al creador de la serie "Six feet under", que prepara la serie de vampiros "True blood", nuevamente para el canal HBO. Con la canadiense Anna Paquin a la cabeza del reparto, la miniserie adaptará en 12 episodios una serie de novelas estadounidenses tituladas "Vampiro sureño".
El sitio web Live Journal publicó el 17 de mayo la noticia sobre un camión-tanque que había volcado en una ruta de Texas. Con la noticia iba una foto que probaba los hechos. El tanque estaba repleto de sangre que se derramaba e inundaba el lugar. La sangre era de marca TruBlood, un producto sintético japonés. Esta noticia era falsa y formaba parte de una campaña en Internet para promocionar la serie True Blood, protagonizada por la mutante de X-Men, también niña revelación en La lección de piano entre muchas otras. Y tiene como aditivo extra que fue creada y dirigida por Alan Ball, el guionista de Belleza americana y responsable de Six feet under.
Si bien la serie recién se estrenará en setiembre en Estados Unidos, gracias al retraso que causó la huelga de guionistas en la producción, el episodio piloto ya se puede encontrar en Internet. Aún no está claro si el hecho de que el primer capítulo esté disponible es mérito de la piratería o si fue intencionalmente filtrado por los productores, fingiendo un acto de piratería. Lo que es evidente es que HBO y Ball han reconocido el valor de las campañas de promoción a través de Internet y por eso contrataron a la agencia Campfire, empresa fundada por los directores de El proyecto Blair Witch.
Haciendo un poco de memoria, se recordará que esa película de terror con falsa factura de documental, fue el primer caso notorio de uso de campañas virales. Se le llama así a las promociones en las que los anunciantes crean actividades y juegos interactivos en Internet. En esa película, por ejemplo, se abrió un sitio web que refería a esa historia, y que desde un año antes del estreno hacía creer a los internautas que lo que se vería en el film era real.
Para la serie Lost o para Batman: el caballero de la noche se crearon decenas de sitios web con personajes de la ficción que fingen existir realmente, que presentan desafíos interactivos y "búsquedas del tesoro" en las que los usuarios pueden participar, interactuando con la ficción en formas en las que antes no era posible.
La idea básica de la nueva serie de HBO es que vampiros y humanos pueden convivir pacíficamente gracias a una sangre sintética fabricada en Japón. Es la misma sangre de la noticia falsa sobre el camión volcado en Texas. Paquin interpreta a una camarera con habilidades telepáticas que se enamora de uno de los vampiros, interpretado por el televisivo Stephen Moyer. La historia se ambienta en un pequeño pueblo de Luisiana, donde se producen varios asesinatos brutales que, obviamente, afectan esa convivencia de vampiros y hombres. En este pueblo no hay vampiros hasta que llega el interpretado por Moyer y se enreda con Paquin. Así comienza la historia que la escritora estadounidense Charlaine Harris ha desarrollado por lo menos en cinco novelas y otros tantos cuentos desde el 2001.
novelas. La carrera de Harris, que tiene 57 años, no comenzó con los vampiros, sino que lo hizo dos décadas atrás. Su especialidad, según las fichas biográficas que se encuentran, son las novelas de misterio y aparentemente desde chica demostró interés por la escritura. Al comienzo se dedicó a novelas de misterio independientes, aunque luego optó por escribir seriados. El primero se llamó "Real Murders" y estaba protagonizada por la bibliotecaria Aurora Teagarden. La segunda serie que escribió se llamó genéricamente "Shakespeare" y se ambientaba en Arkansas. Publicó cinco libros bajo este título, el último de los cuales se editó casi al mismo tiempo que el primero de la serie del "Vampiro sureño".
Estos exitosos libros, editados al menos en siete países, tienen como protagonista a Sookie Stackhouse, el personaje que hace Anna Paquin. En cada uno se enfrenta a un misterio que tiene que ver con vampiros, hombres lobo y otras bestias sobrenaturales de ese estilo. Quienes la han elogiado hablan de su mezcla de misterio, humor y asuntos sobrenaturales como los principales atractivos que tiene.
En esos años Alan Ball leyó sus libros y como luego del final de Six feet under firmó un contrato de dos años para seguir creando y produciendo programas originales para ellos, encontró en ella su primera opción. El proceso fue largo. El piloto se hizo hace un año, la cadena aprobó el proyecto en agosto y aún falta un poco para el estreno.