Una agonía todavía vigente

| La querida banda festeja los 25 años de su disco más influyente

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MATÍAS CASTRO

Uruguay no ha cambiado tanto como parece en los últimos 25 años. Al menos según Los Traidores. Esa idea es parte de lo que mueve los dos conciertos de celebración que darán el viernes 15 y el sábado 16 de este mes en La Trastienda.

Hoy Juan Casanova tiene 44 años. Junto a su primo, el guitarrista Víctor Nattero, que tiene 48, fundaron Los Traidores en 1983 junto a Pablo Dana y Alejandro Bourdillón. Bajo el peso de la última etapa de la dictadura e inspirados principalmente en el punk británico, comenzaron a componer las canciones que tres años más tarde salieron en su primer disco, Montevideo agoniza. Su aniversario número veinticinco es lo que motiva estos conciertos. "Esto nos da, básicamente, una excusa para volver a juntarnos con toda la gente que ama a ese disco y a la banda", cuenta Casanova.

El disco fue reeditado en el año 2007 y tuvo una buena circulación física, además de la sobrevida que logró primero por copias de casetes y CD y luego por la difusión en Internet. Son canciones punk que por momentos incluyen grandes melodías sobre las que corren letras que oscilan entre la descarga de bronca, la proclama ideológica directa y una contagiosa poesía citadina que hasta hoy se mantiene intacta. "Para mí es un resumen de una época, de cómo se vivía en el Montevideo de los ochenta, posdictadura, la juventud y todo lo que se gestaba a partir de ahí", dice Nattero. Pero muchos seguidores más jóvenes, que apenas tenían conciencia en esos años, siguen encontrando en el disco elementos con los que identificarse.

También la misma banda es representativa de una generación particular que sufrió consecuencias de la dictadura y la transición democrática sin por ello recibir atención mediática. Su generación es la que creció bajo la represión y que tras el 85 se expresó de muchas formas, en la música, en las revistas, en la literatura y en el audiovisual, impulsada por una energía y unos ideales que se dieron de frente contra una realidad más dura de lo que podían imaginar. No todos los integrantes de esa generación encontraron los medios adecuados para crecer en sus respectivos ambientes.

"Tanto Traidores como este disco son producto de una época muy particular del país, que es ese momento posdictadura. Y resume todo el sentir de aquella época", dice Casanova. De ahí en adelante editaron siete discos más hasta el 2002 y tuvieron cuatro reuniones, la última de las cuales fue en el concierto que hicieron junto a Santullo y a sus amigos de La Vela Puerca.

En esta oportunidad los dos recitales que darán son un emprendimiento puntual y no implica el relanzamiento del grupo, nuevas composiciones ni ninguna otra cosa. Es, como explicaba el cantante, un homenaje a la época que vio nacer a la banda y, en particular, a la gente que cuando se cruza con ellos en la calle les expresa su respeto y admiración. Para Los Traidores, Montevideo Agoniza es patrimonio del público.

"Hay un gran paralelismo entre aquella época y hoy, porque creo que los problemas de fondo que se trataban continúan hoy", explica Casanova. "Hay canciones de este Montevideo Agoniza que no perdieron vigencia. No es tanto nostalgia sino traer este disco a la actualidad en un Montevideo que, mientras siga siendo una jungla de cemento en la que estamos todos contra todos, va a seguir agonizando". A pesar de todo, la ciudad y el país eran distintos en aquél entonces. El clima que se respiraba no era el mismo de hoy. Casanova habla de un aire ominoso, lúgubre y desesperanzado que se refleja en las letras del disco, y Nattero habla de una ciudad sumida en la oscuridad. Pero la idea, como dijeron antes, no es caer en el paradigma del "no future" que abrazó el movimiento punk hace tres décadas. La idea es celebrar que la banda sigue siendo querida entre viejos y nuevos seguidores y que, aunque ellos solo reaparezcan esporádicamente, siguen siendo una referencia para muchos.

Casanova, que ha optado por una forma de vida consecuente con la rebeldía que sus letras pregonaban, armó su banda solista, Asimo, y ha colaborado mucho con artistas tan distintos como Luciano Supervielle y Sebastián Teysera de La Vela Puerca. Entre otras cosas escribió la canción Baldosas Mojadas para el colectivo Bajofondo, cuya grabación fue hecha por la estadounidense Nelly Furtado. Nattero no ha dejado de tocar, aunque mantiene un trabajo diurno en el Centro de Montevideo.

Cuando comenzaron no se planteaban vivir de la música, aunque sí querían influir sobre la gente y, en última instancia (al menos según lo que denotan muchas letras del Montevideo agoniza), influir en la sociedad. En palabras de Casanova, siempre vivieron el presente y avanzaron a los tumbos, movidos por sus ganas de expresarse y por el impulso que les daba la respuesta del público. El cariño de sus seguidores ha sido su gran premio y es lo que refuerza también su idea de que si sus letras siguen siendo escuchadas es porque el público encuentra en ellas algo real. "La cultura del terror que impuso el nuevo statu quo de nuestra nación, en la que no somos uruguayos sino consumidores, era lo que se respiraba en ese momento. En nuestras letras hay una rebeldía implícita, de decir que no queremos nada de eso. Y Montevideo Agoniza cobra vigencia hoy porque la dictadura logró su fin, se logró imponer una forma de pensar a nivel global y eso no nos gusta, no queremos esto. Seguimos combatiendo con ideas. No queremos ser tratados como ovejas. Nosotros somos los Traidores a ese tipo de cultura impuesta".

Varias canciones que vale la pena revisitar

Para los músicos de Los Traidores no todos los temas del disco tienen el mismo sentido en la actualidad y por eso sus extensos conciertos en La Trastienda incluirán solo algunas canciones. "Canciones como Las noticias nacionales podían haber tenido algún sentido para nosotros en aquel momento, y lo mismo Buenos días Presidente. Esos temas no los vamos a tocar", explica Casanova. "De pronto son canciones algo inocentes, si se quiere, porque éramos unos críos y no teníamos una conciencia formada ni la perspectiva que hoy tenemos de las cosas. Pero de todos modos tocando estos temas en los ensayos para el show entiendo mucho mejor el sentido de lo que tratábamos de decir a nuestro modo y con las herramientas que teníamos, que eran muy precarias". El disco, además, fue censurado en su edición de 1986 y no incluyó canciones como la que le da título porque en aquel momento significaban una verdadera ofensa (al menos se puede decir que la tan promocionada rebeldía del rock todavía tenía algún efecto real fuera del puro entretenimiento). Eso los llevó a incluir en el LP canciones que no estaban en su primera selección, muchas de las cuales son las que ahora tienen menos sentido en el presente. A lo largo de dos horas, estos dos conciertos les permitirán también recorrer el resto de su evolución musical y lírica.

Una banda que se formó y creció durante tiempos difíciles

En los tiempos en que se gestaron Los Traidores estar al día con la música era casi un privilegio. Ellos cuentan que gracias a amigos o parientes que viajaban podían estar más o menos al día con la música que se hacía y que no llegaba a través de las radios comerciales. Eran épocas en que una revista de información de música era un tesoro que llegaba esporádicamente y pasaba de mano en mano entre grupos de amigos. También eran tiempos complicados para cualquier joven que gustara de la música. "Salías al pool, a un boliche y de repente caía una redada de milicos para llevarse a todos presos. Era una cosa muy violenta y muy extraña que hoy no sucede de ese modo. Era una represión muy focalizada y digitada en contra de la juventud", recuerda Casanova.

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