CARLOS REYES
Un texto para amantes del teatro. "Roberto Zucco", de Bernard-Marie Koltès, llega esta noche al escenario mayor del Solís, donde estará solamente por 19 funciones. Dirigido por Alfredo Goldstein, implica a un gran elenco y a mucha música.
El director, confesó a El País que es la primera vez que trabaja en ese gran escenario, con un elenco tan numeroso y con tanta percusión en vivo. "Es un espectáculo muy grande, de las cosas más grandes que he hecho: es un texto que exige un despliegue de elenco y también técnico".
Koltès (Metz, 1948- París, 1989) está considerado uno de los grandes dramaturgos de los últimos tiempos, y su obra (breve, original, y traducida mayormente al español) ha sido representada en Uruguay repetidas veces y de la mano de grandes directores. Incluso Roberto Zucco fue llevado a escena por Taco Larreta hacia 1992.
No obstante, Goldstein marca una distancia con aquella versión. "Acá en Montevideo, cuando la hizo Larreta, quizá no coincidía tanto el contenido de la obra con lo que estaba viviendo Uruguay. A nosotros todo nos llega tarde y el posmodernismo también. Y hoy, en el 2010, es un retrato de lo que está pasando, dentro y fuera de nuestras casas".
El director define la obra como un monumento dramático, un resumen del mundo de la posmodernidad, que en Europa ya estaba fuertemente instalado en 1989, cuando el autor escribió la obra. La alteración de los valores, el caos, la pérdida del valor de la vida humana, la ruptura total de los afectos, dominan el panorama de este espectáculo. "La delincuencia transformada en heroísmo", sintetiza el director.
Estilísticamente, la pieza baraja elementos de las tragedias de Shakespeare con toques esperpénticos. Y en cuanto al montaje, éste apunta a subrayar ese mundo urbano, representado por medio de un muro polifuncional.
La música, lejos se ser un mero acompañamiento, cumple un rol clave en esta puesta, y para eso, la participación de Fernando Ulivi es fundamental.
"Más de dos meses de trabajo nos llevó la elección de lo musical: todo el elenco trabaja con percusión en vivo, mezclado con música electrónica que hace el propio Fernando en vivo. Todo eso tiene que ver con la recreación del mundo urbano y de la marginalidad, donde se mezcla la calle con la intimidad de la familia", observa Goldstein.
El director agrega que él busca que en sus montajes la música tenga "un sentido dramático, que cree de por sí climas específicos. La música establece el clima y la luz el espacio, y en este caso, la música va muy ensamblada con la acción. Este es un trabajo colectivo: no estamos hablando de actores que se estén preocupando por su personaje y su momento en la obra, sino que trabajan todos colectivamente, como en una tragedia griega".
Roberto Zucco irá los viernes y sábados a las 21 horas y los domingos a las 19 horas. Las entradas valen $ 90, tarifa única para todas las ubicaciones.