Mañana abre al público un nuevo lugar en Montevideo para las artes plásticas. Ubicada en el corazón del puertito del Buceo, la acogedora sala de exposiciones, que funciona junto al restorán La Casa Violeta, da el puntapié inicial de una serie de actividades con los trabajos de la pintora Daniela Caputto, quien se ha especializado en marinas y paisajes.
La iniciativa surgió por parte de Guillermo Shaw, dueño de La Casa Violeta (en Rambla Armenia 3667, tel. 6287626), quien encomendó al artista Fernando Invernizzi el proyecto de dotar al restorán de una sala de arte. El lugar elegido fue llamado La Barra, que ubicada hacia el fondo del salón, cuenta con entrada directa por la calle Tomás de Tezanos.
Allí, a las 19.30 hs. de mañana tendrá lugar el vernisage de la exposición de Daniela Caputto, quien presentará una docena de cuadros, en óleo o acrílico sobre tela. En ellos, la artista encaró con gran oficio el bravo desafío de plasmar los paisajes naturales, rurales o marinos, sin que éstos perdieran la fuerza de su modelo, la naturaleza.
Esta exposición, que estará abierta hasta el 13 de agosto, será seguida por otra de Agó Páez, quien presentará en el correr de agosto sus siempre provocadores mandalas. Para setiembre vuelven los paisajes en la obra del artista Emilio Bolinches, mientras que en octubre se presentarán creaciones de Alvaro Bonilla.
Cerrará el ciclo, en noviembre, el pintor José Luis Inciarte, sobreviviente de la tragedia de los Andes, quien presentará justamente una serie de obras sobre esa experiencia única. Y para diciembre se prepara una sorpresa: una exposición colectiva de los citados artistas, que culmina con un remate de cinco obras de los expositores, cuya recaudación es a total beneficio de la fundación Peluffo Giguens.
"La idea es que este espacio de plástica -dijo Invernizzi a El País- esté integrado al restorán y a la vez aparte, de modo que se pueda disfrutar como un lugar independiente pero que también sea como un complemento. Además de las muestras de plástica preparamos algunas charlas sobre los artistas: en el caso de la exposición de Inciarte, contaremos con la presencia de Alvaro Mangino, otro sobreviviente de los Andes, quien dará una charla".
La Barra, que nació como un espacio informal dentro de La Casa Violeta, cuenta con un salón de 40 metros cuadrados de forma rectangular, pintado en colores cálidos y adornado con una combinación de madera, ladrillo y hierro forjado. Sus dos amplias ventanas a la calle permiten la entrada de luz natural, conformando un ambiente tranquilo y agradable. La exposición, denominada Ciclo de Arte en La Casa Violeta, está abierta desde el mediodía a medianoche.