Un nuevo duro en el cine

El actor inglés estrena "El gran golpe" y se convierte en el nuevo héroe de acción del cine

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MATÍAS CASTRO

El inglés Jason Statham está en el mejor momento de su carrera. Cuatro películas de acción en un año lo colocan como la principal figura del género. Y tiene 35 años. Mañana se estrena en cines uruguayos "El gran golpe", la más "real" de ellas.

En esta película hay un poco de historia real de fondo y otro poco de especulación. La historia del robo al Lloyds Bank en Baker Street, Londres, el 11 de septiembre de 1971 es verdadera. La parte que tiene que ver con quiénes fueron los verdaderos responsables y la conspiración para encubrir el asunto es parte del mito urbano alrededor de un robo que quedó sin resolver, al menos ante el público. El gran golpe toma de las dos cosas y las combina en una sola trama.

"Los personajes no son criminales, sino muchachos comunes y corrientes. Uno es un fotógrafo, otro hace algunos trabajos en la industria porno. Somos muchachos comunes que, al recibir esta oferta de intentar robar un banco, sentimos que es difícil dejar de pensar en el asunto y decidimos ir por él", dijo Statham al presentar su film. Su personaje se llama Terry Leather y es un vendedor de autos con poca suerte que trata de mejorar sus cosas. Entrar al robo es una buena oportunidad para hacerlo.

Esta es la segunda película sobre robos que hace, y que además en su título original llevan la palabra "job", o trabajo. La primera fue en 2002, The italian job. Protagonizada por Mark Wahlberg, con Statham en papel secundario (no era la estrella que es hoy): era la remake de un film en el que Michael Caine intentaba hacer un gran robo provocando un atasco infernal en una carretera. La segunda es ésta, The bank job. Y habrá una tercera, The brazilian job, planeada para 2011, que es algo así como una secuela de la que había hecho con Wahlberg.

Trabajo, precisamente, es lo que le sobra. Tiene compromisos actorales para un buen rato. La mayoría son de acción. El gran golpe implica más suspenso que acción, por lo que trae una pequeña variante a su filmografía.

Historia. El hecho real se conoce como "El robo de la calle Baker". Se trató de un asalto a las cajas de seguridad en una parte del Lloyds Bank ubicado en esa calle (que por cierto también es la calle del domicilio ficticio de Sherlock Holmes). Los ladrones habían alquilado una tienda de ropa de cuero a dos casas del banco. Durante los fines de semana excavaron un túnel desde ese comercio hasta su objetivo. Para entrar a las cajas utilizaron una lanza térmica, dispositivo que se utiliza habitualmente en la construcción para cortar todo tipo de metales.

Un par de días antes de que se descubriera el robo, un radioaficionado captó por casualidad conversaciones de radio entre los ladrones. Grabó la conversación y contactó a la policía ya que se dio cuenta que el asunto estaba en pleno proceso. La información que había en esos diálogos era insuficiente y no les permitía dar con el lugar exacto donde estaban. Así revisaron 750 bancos en una gran área, incluyendo el Lloyds de la calle Baker. Los ladrones seguían en el lugar, pero no fueron descubiertos ya que la puerta de seguridad de la bóveda estaba intacta porque habían entrado por el túnel subterráneo. Como resultado los autores del crimen se llevaron 1.5 millones de libras en efectivo y, se estima, otro tanto en materiales guardados en las cajas.

En la realidad se desconoce qué había en esas cajas. La película plantea una posible solución que explicaría el robo y las conexiones que escondió.

Lo que ocurrió después se convirtió casi en una leyenda urbana, en especial gracias a las versiones contradictorias que dio la prensa. Por un lado se dijo que al poco tiempo el gobierno británico emitió una solicitud a los medios de no tratar más el tema por razones de seguridad nacional. Así, tras algunos días de cobertura por parte de los diarios, el tema desapareció de la discusión pública.

"Esta es una maravillosa historia de asesinatos, sexo y corrupción", dijo el entusiasmado productor del film, Charles Raven. Suena a una buena combinación de elementos para buscar un éxito de taquilla. Supuestamente la idea que sostiene la película surge de siete años de investigación de los guionistas y productores, que se apoyaron en un anónimo informante. Y lo que dicen es que en las cajas de seguridad robadas habían fotografías que probaban un escándalo sexual en medio de la realeza británica.

No es la primera vez que Inglaterra busca resolver uno de sus grandes misterios con una teoría de conspiración que implica a la realeza. Una de las teorías más difundidas sobre el caso de Jack el destripador, que es la que reproduce la película Desde el infierno con Johnny Depp, es que los asesinatos de las prostitutas fueron cometidos por el médico de la reina Victoria para encubrir el hijo bastardo de un príncipe y una prostituta. En ese caso la teoría tiene argumentos bastante elaborados. En el de El gran golpe, los productores se han negado a decir quién fue su informante o en qué se basan sus ideas.

En parte lo que hicieron fue reproducir algunas versiones que ya venía manejando la prensa. Sin embargo hay algunas contradicciones, porque una investigación posterior reveló que en septiembre de 1971 no se habría emitido ninguna D-Notice, que es el nombre que reciben las solicitudes oficiales de no divulgar temas en la prensa por razones de Estado. Haya existido o no esa solicitud, la película se la toma en serio y construye una intriga para que Jason Statham muestre una variante de los roles que más se le conocen. Desde mañana se podrá ver si lo hace bien.

Roger Donaldson, un director que pasó de Tom Cruise a Statham

Para el director australiano Roger Donaldson, Jason Statham tiene algo de Steve McQueen. "Tiene una aptitud propia de ese tipo de actores y logra hacer mucho con muy poco", comentó en una entrevista. Donaldson parece estar muy contento con todo lo que tiene que ver con esta película. De la actriz Saffron Burrows, también ex modelo como Statham, sostiene, por ejemplo, que "no sólo es hermosa, sino también una gran actriz". Sobre los otros actores comentó que "Mi reparto es fabuloso, son todos muy talentosos". Sobre el trabajo que había detrás de la película dijo que "Amo la investigación, y este es uno de esos asuntos en los que me enredo personalmente".

Si bien Donaldson no es de esos directores recordados o muy famosos, algunos de sus títulos anteriores tuvieron cierto éxito a la hora de su estreno. Uno de ellos fue La furia de la montaña. Otro fue Especies y antes Un mujeriego en apuros, uno de los primeros papeles notorios de Robin Williams. Pero el mayor éxito de su carrera fue en 1988, cuando hizo Cocktail, la película que terminó por definir a Tom Cruise como la mayor estrella y sex symbol de los años ochenta. Veinte años después viaja a Inglaterra para rehacer un robo con la estrella del cine de acción de esta década.

Hombre de acción que estrena cuatro películas en un año

Si hay algo que sabe hacer el protagonista de El gran golpe, es pegar duro. Así lo ha demostrado en muchas películas, desde que comenzó a destacarse en Juegos, trampas y dos armas humeantes, hace diez años. En ese momento tenía 24, aunque parecía bastante más. Había comenzado su carrera como atleta (fue miembro doce años del equipo británico de clavados), luego fue modelo y en ese entonces estaba probando como actor. Papeles menores en películas como Colateral, Fantasmas de Marte, Celular y Snatch, lo llevaron hasta su primer personaje fuerte: El transportador. Y Statham siempre ha aparentado más años de los que tiene.

La divertida tercera parte de esta película se estrenó el mes pasado en Estados Unidos, y fue la tercera de las cuatro de acción que presentará en cuestión de un año. La primera fue El gran golpe. Luego siguió Carrera de la muerte, remake de una demencial película de 1975 con David Carradine y Sylvester Stallone. Y ya está promocionando Crank 2, continuación de la historia de Chev Chelios, el enloquecido personaje que encarnó en la primera. Se podría decir que toda esta filmografía lo convierte en un verdadero experto en cine de acción, heredero de Bruce Willis, aunque sea por la cuestión del pelo. De la falta de pelo.

Salvo en El gran golpe, en las otras tres Statham corre más que nunca. En El transportador 3 va tras un auto del que no puede alejarse por un dispositivo explosivo al que está conectado. En Carrera de la muerte participaba de una competencia futurista en vehículos de fantasía y en Crank 2 (que estrena en septiembre) seguirá generando adrenalina para seguir vivo, igual que hizo en la primera. Mucho estrés para un ex clavadista olímpico que parece más grande de lo que es.

Un Actor con inquietudes

Al momento de lanzar el film en EE.UU. el actor habló en una conferencia de prensa sobre esta historia

Mucha gente tiene solamente recuerdos vagos de lo que ocurrió realmente durante el robo al Lloyds Bank en 1971. ¿Usted también?

Ninguna de la personas con las que he hablado se acuerda mucho del hecho. Creo que tiene que ver con la solicitud oficial de no publicar nada. Así que no se puede saber mucho, a menos que hayas estado en Londres durante esos tres días en los que la prensa pudo hablar. Es una historia que debía ser contada. La mayoría de mis películas apuntan a gente joven. Yo quería hacer algo más adulto, y esta fue la oportunidad perfecta.

¿Tuvo la oportunidad de contactarse con alguien de los que participaron del robo? ¿O al menos alguien que conozca el asunto de cerca?

Sí, tuvimos en el set de filmación a uno de los verdaderos ladrones en un par de ocasiones. Pero nadie más que yo, el director y el productor sabíamos quién era. Incluso me preguntaban si era mi padre, y decía que sí, para proteger su identidad.

¿Ha logrado dar un paso más en su carrera para demostrarle al público que no es solamente un adicto a la adrenalina?

Estoy intentando romper el molde en el que estoy encasillado. Si trabajas demasiado dentro de un molde, éste se volverá tan apretado que nunca podrás salirte. Y eso precisamente no es lo que quiero. Sin embargo, al mismo tiempo, hacer películas como Crank y la serie de El transportador, que son excelentes modos de entretenimiento con mucho atractivo, me permitieron lograr un papel importante en una película como ésta.

¿Qué piensa sobre el asunto de la conspiración real?

Creo que ese tipo de ideas son las que viajan a Estados Unidos. Ellos aman eso. Pero tenemos que ser bastante respetuosos. No queremos molestar ni intimidar a la gente equivocada, ese no es nuestro trabajo. Lo que intentamos hacer es arrojar algo de luz sobre algo que pasó realmente y fue barrido bajo la alfombra. Es una buena historia y el escándalo real forma parte de ella.

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