Un libro sobre la historia reciente y el teatro local

Pesquisa. Quince ensayos compilados por Mirza y Remedi

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Un libro poco conocido, sobre un tema apasionante. "La dictadura contra las tablas", compilado por Roger Mirza y Gustavo Remedi, trata sobre la relación entre el teatro uruguayo y la historia reciente.

Editado por la Biblioteca Nacional, el material desarrolla en 328 páginas una serie de temas que vienen siendo investigados en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la Universidad de la República. A mediados de 2007, el estreno de dos espectáculos teatrales en Montevideo estimuló a los investigadores a focalizar en el teatro y su mirada al pasado.

Por un lado, Resiliencia, que dirigida por Marianella Morena partía de un texto de Carlos Liscano, hurgando a partir de allí en las estrategias de sobrevivencia ante el poder omnímodo. Por otro lado, La embajada, de Marina Rodríguez, recreaba en la Sala Atahualpa las vicisitudes de un grupo de refugiados políticos y su convivencia forzosa (pero amable) para salir adelante de ese otro tipo de encierro.

Textos como esos llevaron a pensar en la larga lista de obras teatrales que hablan sobre las condiciones de vida en tiempos en que faltaron las libertades básicas, o de montajes realizados durante la propia dictadura que de alguna manera la cuestionaban. El resultado es un conjunto de 13 ensayos, encabezados por dos textos introductorios, uno de Mirza y otro de Remedi.

Mirza abre el juego con el artículo La escena teatral, otras memorias, otras historias, para luego aportar un segundo texto, en el que analiza las obras Pedro y el Capitán, Elena Quinteros. Presente, y Las cartas que no llegaron. Remedi, por su parte, comienza el libro con un artículo titulado La discusión de la historia desde el teatro, y luego colabora con un segundo texto, donde analiza Memoria para armar, Para abrir la noche y La embajada.

María Noel Tenaglia realizó un ensayo sobre El informante, de Carlos Liscano, y Las cartas que no llegaron, de Mauricio Rosencof. Claudio Paolini investigó sobre la obra Alfonso y Clotilde, de Carlos Manuel Varela, uno de los dramaturgos que más hizo por señalar los atropellos de la dictadura, muchas veces de manera muy sutil. Pilar de León escribe sobre Retorno del silencio y de los cuentos de hadas, donde reflexiona acerca de algunos títulos paradigmáticos, como El silencio fue casi una virtud y Cuentos de hadas.

El libro, dividido en tres grandes secciones, abarca una primera parte dedicada a Las memorias del terror. La segunda sección se titula Otros territorios de la memoria, y la tercera, Gestualidades del poder autoritario. Entre los trabajos reunidos en la primera sección figura un análisis de la obra Detrás del olvido, de Leonardo Preziosi, escrito por el investigador Daniel Vidal.

En la segunda sección del libro encontramos un artículo de Georgina Torello, titulado Historia de la A: ensayo para la interrupción del silencio, al que le sigue un trabajo de Alexandra Falek, sobre Malezas, de María Pollak. Isabel Sans se sumó con un análisis sobre Como Greenwich, una versión de Juan González Urtiaga sobre un relato homónimo de Benedetti. Y Déborah Quiring escribió sobre Montevideo esquina Sarajevo, de Gabriel Peveroni.

Cierran la obra tres trabajos. El primero es un análisis de Paternoster, de Jacobo Langsner, escrito por Híber Conteris, donde aborda aquella obra escenificada por Mario Morgan en 1979. Finalmente, dos investigadoras analizaron diferentes trabajos de Ricardo Prieto, otro de los dramaturgos nacionales que trabajó mucho el tema de las relaciones de poder. Marcela Caetano se centró en la obra El huésped vacío, y Claudia Pérez focalizó su análisis en Asunto terminado.

Aportes: El escritor Híber Conteris analizó la obra "Paternoster", de Jacobo Langsner.

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