Ayer fueron inhumados los restos mortales de Alicia Bruzzo, actriz de muy activa presencia en el teatro, el cine y la televisión Argentina, que había fallecido víctima de cáncer pulmonar. Hace una semana, estando de vacaciones, había sido hospitalizada de urgencia, falleciendo el martes último en la clínica Alexander Fleming como consecuencia de un paro cardiorespiratorio producido por su dolencia.
La intérprete, que debutó en el teatro en 1972 con un destacado papel en Las Brujas de Salem (junto a Alfredo Alcón y Milagros de la Vega), brilló a lo largo de una larga carrera en la que transitó por las obras Ma-ry Barnes, La Venganza de don Mendo, Alta en el cielo y Monólogos de la vagina, entre muchos y destacados títulos.
También participó en unas 17 películas del cine argentino, entre ellas La Isla, Espérame mucho, Pasajeros de una pesadilla, La venganza de Beto Sánchez y Sentimental.
Bruzzo actuó, asimismo, en algunas exitosas series de la televisión de su país, como Alta comedia, Atreverse, Nosotros y los miedos y Compromiso.
Entre los momentos más recordados de su carrera está su participación en la película Pasajeros de una pesadilla, que relataba la historia del asesinato del matrimonio Schoklender en las postrimerías de la dictadura militar. Por esa época (principios de los `80) destacó en la serie televisiva El Rafa, donde se lució interpretando a una sensual mujer que seducía por igual al padre y al hijo (Alberto de Mendoza y Carlos Calvo).
A finales de esa década sufrió un grave trastorno de salud al quedar intoxicada con caramelos de propóleo, sustancia que terminó por deformar su cuerpo y causarle un notable sobrepeso del que nunca pudo volver. La sobreviven su esposo, el director teatral Raúl Serrano y una hija, Manuela.