Tiempo de fantasía e historia en Tv

Estreno. La miniserie "Game of thrones" se estrenará el domingo precedida de gran éxito

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MATÍAS CASTRO

Al día siguiente de su estreno en Estados Unidos, dos semanas atrás, la serie "Game of thrones" se convirtió en la superproducción televisiva del momento. Este domingo se podrá ver en Uruguay con el estreno del primer episodio en HBO.

A la fantasía medieval como género solo le faltaba la televisión. Las tres películas de El señor de los anillos demostraron que podía ser tan redituable como preciable hace algunos años. El videojuego en línea World of Warcraft demostró que podía ser materia prima para entretener a más de once millones de personas en todo el mundo, de cualquier clase social y perfil. En literatura ha sido un género que dio lugar a innumerables sagas (en Montevideo se encuentran, entre otras, ediciones recientes de la voluminosa Malaz, de Steven Erikson y de Elric de Melniboné, de Michael Moorcock) de las más variadas calidades literarias, pero normalmente muy extensas. La televisión ha tomado el género pero recién con Game of thrones, o Juego de tronos, logró dar en el clavo de un éxito fuerte.

Y una de las claves ha sido enfatizar la parte medieval y disimular un poquito la fantasía.

La propaganda de la serie, que tiene diez capítulos para este año y una segunda temporada ya asegurada, la muestra más bien como una producción histórica. Michael Lombardo, presidente de programación de HBO en Estados Unidos, le dijo al New York Times que no intentaron tapar la fantasía. "Solamente no queremos que la gente lo descarte como una pieza de género y solo apto para cierto público", le dijo a un periodista de ese diario. "No creo que los libros y la serie puedan ser marginalizadas de esa forma".

El proyecto comenzó cuatro años atrás, cuando los guionistas Dan Weiss y David Benioff (autor de Troya, La hora 25, Wolverine y otras) le presentaron la idea al escritor George R. R. Martin de convertir su serie de novelas La canción de hielo y fuego en una serie de televisión. Hoy Martin oficia como productor ejecutivo del programa y prepara tres novelas más para continuar la historia.

La serie está estructurada en diez capítulos corales de una hora, en los que se enlazan diversas historias que tienen que ver con la lucha por el poder. Se trata de familias de la nobleza que viven en los llamados Siete Reinos de Westeros, un continente ficticio, recreado para la televisión en escenarios de Malta e Irlanda.

Un periodista del New York Times opinaba que se trata de una apuesta bastante arriesgada para el canal HBO, que ha cosechado buenos negocios y mucho prestigio con producciones más realistas como Los Soprano, The Pacific y Boardwalk Empire. George R. R. Martin explicaba cómo el público de HBO se había adaptado a esta idea de esta forma: "Si pones un cangrejo en agua hirviendo saltará fuera de inmediato. Pero si lo pones en agua fría y gradualmente la vas calentando la historia es otra. El agua caliente es la magia y la fantasía y el cangrejo es el público".

Benioff y Weiss se sintieron atemorizados por la extensión de las novelas de Martin, cuando las leyeron por primera vez en el año 2006. Pero, según contaron a la prensa en Estados Unidos, lo que los terminó enganchando y les mostró su potencial para ser adaptadas en la televisión fueron los personajes. "En cualquier novela que tengas conflictos épicos entre el bien y el mal", dijo Benioff, "la historia se vuelve siempre predecible y sabes quién va a ganar… En las novelas de Martin hay fantasía adulta y no en la línea de Heavy Metal con Valkirias pechugonas".

Por su parte, Weiss dijo al New York Times: "En esta serie nadie se mueve por ser bueno o malo. Los personajes hacen sus cosas porque siguen sus intereses personales, siempre realistas y complejos". Y como condensar las novelas en una serie de películas se volvía algo complejo, resolvieron adaptarlas a la televisión.

Después de algunas idas y vueltas iniciales, a fines del 2008 el canal resolvió dar luz verde al rodaje del episodio piloto. Fue una producción costosa que además de elaborados trajes, diseños y escenarios, exigió trasladar al equipo a Marruecos y a Irlanda del Norte. Los protagonistas fueron Peter Dinklage y Sean Bean, conocido por su trabajo en El señor de los anillos.

Cada actor recibió un librito que hablaba sobre la genealogía de su personaje y que incluía detalles sobre sus familias y sus relaciones. También había especificaciones sobre la pronunciación del inglés que se usaría. El resultado de ese trabajo fue el capítulo que se emitirá el domingo a las 21 horas, del que las reseñas afirman que tiene una combinación de buena intriga, acción, sangre y sexo.

Cuando terminaron de filmar el piloto, el canal pidió que se refilmaran algunas partes, cosa que les llevó a trasladarse a Malta para buscar nuevos escenarios. Otros cambios implicaron sustituir actores y rehacer sus escenas. Pasó mucho tiempo para el estreno definitivo, en medio de una realidad televisiva que no ha dejado de cambiar en el cable. El primer capítulo tuvo unos 2 millones de espectadores en Estados Unidos. Es la mitad de lo que hizo Boardwalk empire, pero más que suficiente para esta serie y, sobre todo, para el género de la fantasía medieval.

La cifra

5: Son los dólares que costó como mínimo (la producción no reveló el monto exacto) el primer capítulo de "Game of thrones".

Idioma del libro a la televisión

Fiel a la tradición de fantasía medieval establecida por J. R. R. Tolkien con El señor de los anillos, el novelista George R. R. Martin creó un lenguaje propio para el mundo de su novela: el Dothraki. Sin embargo, su mayor desarrollo ha sido en televisión. En las novelas hay algunos extractos y frases en Dothraki. La producción contrató a David J. Peterson, un lingüista para desarrollarlo. Así se armó un vocabulario de unas 2.500 palabras que permitió que los actores lo aprendiese y lo hablasen con naturalidad ante cámaras.

Martin: novelista desconfiado y con poca esperanza ante la televisión

George R. R. Martin tiene sesenta y dos años y ha visto con mucha cautela el desarrollo de La canción de hielo y fuego como serie de televisión. En los años ochenta trabajó como guionista en La dimensión desconocida y La bella y la bestia y su experiencia fue más bien frustrante, según contó al New York Times. Por eso a la larga se dedicó a escribir ciencia ficción y literatura para niños, todo en prosa. Para muchos es conocido por el impresionante cuento Los reyes de la arena, que aparece incorporado con frecuencia en antologías y que ganó los premios Nebula y Hugo. La canción de hielo y fuego ha vendido unos siete millones de ejemplares en todo el mundo, según algunas notas de prensa. Hasta ahora consiste en cuatro tomos que en su ediciones originales suman unas 3.600 páginas. El quinto tomo se publicaría en julio de este año y se prevé que sea extremadamente largo. Martin tiene, además, dos tomos más ya planificados para terminar su historia.

Si por un lado el escritor disfruta este momento y elogia la adaptación que han hecho, su primer trato con los creadores de la serie fue más bien desconfiado. En el almuerzo que tuvo con Benioff y Weiss para presentarse y hablar de la idea, les preguntó cuáles eran los parientes de Jon Snow, un personaje de las novelas cuyo linaje es bastante misterioso. "Tuvimos una larga conversación sobre ese punto", contó Benioff, "pero George se sintió complacido de que conocíamos la respuesta a su pregunta". Para el novelista, hoy el resultado del largo proceso es toda una sorpresa. "Es el proyecto que creía más lejos de poder ser filmado" dijo, "de hecho la consideraba realmente infilmable". La realidad le mostró que estaba lejos de ser algo así.

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